Presiente Duque pide reactivar circular roja a jefes del Eln que están en Cuba

hace 3 horas

“Mi virtud es no tener precio”

A Sergio Fajardo le gustaría hacer una tertulia con Obama, Vaclav Havel, Lula, Íngrid Betancourt y Ángela Merkel. El ex alcalde de Medellín dice que en el Congreso nadie quiere reelección.

¿Sigue pensando que el presidente Uribe no se va a lanzar?

No he tenido ninguna duda, sería un error garrafal.

Y entonces, ¿a quién cree que apoyará?

Ni la más mínima idea.

 ¿Cuántos candidatos llegarán a las presidenciales de 2010?

Alrededor de cinco. No es difícil imaginar los nombres.

¿Cree que en el Congreso hay ‘operación tortuga’ contra la reelección?

Es obvio. Prácticamente nadie la quiere.

¿En qué va a terminar la yidispolítica?

En nada, como tantas otras cosas.

Un licor.

El mojito.

Dicen que viene un escándalo fuerte por “falsos positivos” en Antioquia.

Que se destapen, rápido, todas las ollas podridas.

¿Y cómo va Medellín?

Bastante bien. Tiene muchas heridas por la violencia de tantos años y tenemos que entenderla.

¿No está como acorralado el alcalde Alonso Salazar?

Ha tenido momentos muy amargos en medio de la guerra sucia de la política y el narcotráfico.

¿Usted cree que él tuvo pactos con ilegales?

No, nunca. Si lo pensara no sería su amigo.

Algunos dicen que las cifras de seguridad no le cuadran a él porque usted las medía de otra forma.

Pura paja.

¿Y qué tal eso de que en Medellín maquillaban cifras?

La envidia es mejor provocarla que sentirla. Detrás de todo está el hecho de habernos convertido en una gran amenaza política y ahora nos quieren hacer daño.

¿Cuál es su más grande ambición?

Lograr que en Colombia se recupere la dignidad de la política.

¿Por qué se fue de Caracol Radio?

Porque físicamente no alcanzaba a hacer todas las cosas que quería en forma simultánea.

¿Qué tan malgeniado es?

Cada día menos. Eso sí, soy muy exigente e impaciente, sin ser rencoroso.

Un programa de TV para no perderse.

Cuando juega el ‘Poderoso’ Deportivo Independiente Medellín.

Un libro.

Rayuela, de Julio Cortázar.

Una película.

Bella de día, de Luis Buñuel. La vi cuando tenía catorce años.

Un mensaje para Uribe.

En lo que le falta de gobierno se juega su lugar en la historia. Tiene para escoger entre la sabiduría que lo exalta o la intemperancia que lo rebaja.


Uno para las Farc.

Hagan el acuerdo humanitario con el Gobierno Nacional.

Uno para Lucho Garzón.

Necesitamos esa inteligencia y capacidad al servicio del país.

¿Le ve futuro al partido que propone Ernesto Samper?

Realmente, no.

Su comida favorita.

Pescado frito con patacón, sancocho y bandeja paisa.

¿Cuánto ha gastado en su precampaña?

Muy poco. Por caminar no cobran y nosotros no pagamos para llegar. Hacemos una política muy austera.

¿Quién va a ser el Presidente de Colombia en 2010?

No sé, pero sí sé quién quiero que sea.

¿Las Farc están derrotadas?

No seriamente, política y militarmente.

Un plan para el fin de semana.

Montar en bicicleta, almorzar en la casa y tomarnos un mojito.

Un columnista.

Realmente hay muchos para señalar a uno solo. Por orden alfabético empiezo con Abad y termino con Vargas.

Su ‘hobbie’.

Montar en bicicleta.

Lo que le saca la piedra.

La hipocresía y la lambonería, y por supuesto la corrupción.

El peor problema de Colombia.

Es obvio, la violencia, la corrupción, la politiquería y el clientelismo, y el narcotráfico.

Un paisaje.

La vista que desde un avión en un día despejado se tiene del Parque de los Nevados.

El mejor regalo que le han dado.

La bicicleta que me regalaron el día de mi primera comunión.

Una virtud.

No tener precio.

¿Qué le molesta de Bogotá?

El tráfico. No me preguntan, pero desde el primer día que llegué a la capital, me enamoré de su cielo. Es el más lindo.

¿Qué prefiere: corbata, dril o jean?

Jean.

¿Lo más bonito de Medellín?

Su gente.

¿Le gusta cocinar?

No. Sólo sirvo para pasar instrumentos.

¿Lo más bonito que recuerda de su niñez?

Cuando mi papá llegaba a la casa sentía una alegría muy grande.

¿A qué le tiene miedo?

Mis miedos son íntimos.