Yéner Bedoya: "El amor no es una moda"

La próxima semana inicia una nueva temporada de conciertos de Las Clásicas del Amor en el Auditorio Skandia. El programa fue creado en 1992 por Alberto Upegui y la soprano Carmiña Gallo.

Son casi 20 años desde cuando se inició el programa Las Clásicas del Amor, ¿cuál es el mayor aporte que los conciertos le han hecho a Colombia?

Abrir espacios para el talento colombiano. Son más de 500 voces las que han pasado por este espectáculo, muchas de ellas figuras hoy en Colombia y en Europa.

¿Por qué cantarle sólo al amor?

Mientras exista el amor siempre habrá alguien que quiera dedicar una canción, que quiera componer, que quiera cantar. El amor no es una moda, siempre está ahí.

¿Qué legado le dejó Carmiña Gallo a la música colombiana?

Cuando Carmiña Gallo grabó su primera producción de música colombiana muchos dijeron: “Pobrecita, le tocó dedicarse a la música popular”, pero hoy en día no se concibe un cantante lírico que no cante música popular, pero para eso hay que prepararse, hay que tenerle respeto a la música, no hay problema en cantar desde una ranchera hasta una aria de ópera… Ese es su legado.

¿Cómo ve la promoción de los artistas nacionales en Colombia?

Es difícil pero se está haciendo. Hay que adecuarse al mercado, ya no vale únicamente la música, hay que pensar en la imagen, en la tecnología y en decir cosas que identifiquen al colombiano de hoy, eso sí, sin olvidar el pasado.

Comienza la nueva temporada de conciertos, ¿qué traen de diferente Las Clásicas del Amor para este año?

Nuevas voces, nuevas canciones, mayor variedad de géneros. Además ya estamos trabajando en una nueva producción discográfica.

¿Qué tan importante es resaltar la música tradicional colombiana hoy en el país?

Importantísimo, es nuestra memoria, es la expresión de un pueblo, es la música que han cantado nuestros abuelos, nuestros padres y la que les cantaremos a nuestros hijos. Por ahí dicen que un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro.

¿Las Clásicas del Amor se dejarán tentar por las fusiones con ritmos como el rap o el regaetón?

El verdadero juez es el tiempo, nosotros interpretamos canciones que tienen 20, 30, 40… o hasta más de 100 años, y la gente no las olvida. Algo de rap ya hemos hecho y al regaetón le faltan muchos años para convertirse en clásico, habrá que esperar a ver cuántos años más dura.

¿Cómo ha acogido el público este programa musical?

Muy bien, el que va a Las Clásicas del Amor queda matriculado todos los lunes, hay parejas que asisten desde 1995 y no han faltado a ningún concierto.

¿Qué tan influenciado está el público colombiano por la música mexicana?

Bastante, y todo gracias al cine y a la radio. Y no estamos hablando únicamente de las rancheras, sino de la época dorada de la canción romántica, que tuvo su cuna en ese país.

¿Qué es una orquesta digital?

Es una de las cosas que más llaman la atención de nuestro espectáculo. Con la misma orquesta cantamos rancheras, bambucos, rock, ópera, salsa, etc. Son teclados que reproducen fielmente sonidos originales de flautas, trompetas, guitarras, charangos, timbales, etc. Con una orquesta como ésta las posibilidades son infinitas, claro que nada sería de los instrumentos sin la maestría de estos músicos que dirige el maestro Jorge Zapata.

¿Las Clásicas del Amor le enseñan al público historia?

No salen historiadores de la música, pero estoy seguro de que algo se llevan. A nuestro público le gusta que le expliquen qué está escuchando, de qué época y quien es el compositor.

¿Qué le ha representado pertenecer a este grupo de artistas?

Mucho, esta ha sido mi casa, acá he crecido y aprendido. Primero estudié canto con la maestra Carmiña Gallo y luego estudié periodismo. Estas dos facetas me han permitido hacer lo que me gusta.

¿Siente nostalgia de los LP?

Extraño las notas de las carátulas, en los antiguos LP se encontraban verdaderas lecciones de historia, crónicas, y datos, muchos datos.

¿Cómo nacen Clásicas del Amor en 1992?
Con presentaciones esporádicas del Coro Filarmónico que fundaron Carmiña Gallo, Alberto Upegui y Raúl García, un coro de solistas que se presentaba eventualmente con la idea de rescatar la canción romántica de mediados del Siglo XX, ya desde 1995 se decidió hacer una temporada de conciertos estable, gracias al apoyo de Skandia que nos otorgó su Auditorio como sede.

¿Cuántos artistas participan de los conciertos semanales?
17 voces de nuestro Coro Filarmónico y sus solistas, bajo la dirección del Maestro Óscar Vargas, 8 solistas estables de los más variados géneros, 5 Maestros que integran la Orquesta Digital que dirige el Maestro Jorge Zapata, todos bajo la dirección del Dr. Alberto Upegui. Como ve son 30 artistas en el escenario todos los lunes en el Auditorio Skandia.

¿En las interpretaciones… el bolero que más le guste interpretado por Clásicas del amor?
Difícil, son más de 700 boleros interpretados, pero me quedaría con Lágrimas negras.

Y la canción colombiana.

Colombia tierra querida, de Lucho Bermúdez, la versión que hacemos en Clásicas del Amor es espectacular.

Y el tango.

Sur, música de Aníbal Troilo y letra del gran poeta Homero Manzi.

Y la ranchera.

Todas las de José Alfredo Jiménez.

¿En qué género los artistas de Clásicas del Amor hacen explotar al escenario?

Uyyy, difícil. Cada concierto es distinto y tiene un género diferente, y con todos el público se emociona. El escenario explota con la música colombiana, con las baladas y el rock de los años 60´s, con la ópera, con los boleros, con los tangos…

¿Durante estos años de conciertos, qué tipo de canciones son las que más han puesto a vibrar al público?

Hemos notado que nuestro público vibra con canciones hechas para grandes voces, temas que hoy en día ya no se cantan ni se graban. Nuestro público quiere escuchar canciones interpretadas por cantantes que -como dice un gran amigo nuestro- no “susurren”.

¿A qué artistas colombianos Clásicas del Amor hace un homenaje?

A los grandes compositores, y muchos de esos homenajes los hemos hecho en vida. En Clásicas del Amor han sido homenajeados Jorge Villamil, Jaime R. Echavarría, José Barros, Álvaro Dalmar, el Maestro Jaime León –que ojalá esté mucho tiempo más con nosotros-…

¿El sentido de Clásicas del Amor es hacer un rescate de la música romántica de mediados del siglo XX, con el tiempo llegarán canciones del Siglo XXI?

Esa fue la idea en un comienzo, luego nos fuimos abriendo a otros géneros, hoy en día son más de 8.000 canciones de más de 15 géneros, y claro que si seguimos en esta tarea, dentro de 10 ó 20 años llegarán las canciones del Siglo XXI, es decir cuando esas canciones ya sean clásicas.

¿Qué tan difícil es tener presentaciones musicales con ese número de artistas en escena?

Requiere trabajo y disciplina, y eso se logra teniendo una compañía estable, no somos un grupo de músicos que se reúne eventualmente para hacer conciertos, somos una compañía que ensaya y tiene conciertos desde enero hasta el 31 de diciembre…

¿Hace cuánto tiempo está vinculado a Clásicas del Amor?

Desde el año de 1996, cuando ingresé al Coro Filarmónico de Bogotá.

¿Cuál es su canción colombiana preferida, y por qué?

Romanza de Amor, de Álex Tovar. Para mí tiene el equilibrio perfecto entre letra y música, y algo muy importante: comunica.

¿Qué música le gusta escuchar un domingo en casa?

Me gusta estar al día con lo qué está sonando en la radio, también una buena ópera, musicales de Broadway, clásicos de Soda Stéreo, y de todo tipo de música colombiana: desde José A. Morales hasta Chocquibtown.

Se ha acostumbrado bien a la transición de la música de LP y Casette a CD ¿y ahora a MP3?

Jajajaja, tampoco soy tan viejo, en la música siempre hay que estar al día.

¿Antes se consumía más música colombiana que ahora?

Si por consumo entendemos vender discos, pues antes se consumía más, pero ahora hay otros medios, está la internet, las redes sociales, están los festivales. La manera de consumir la música ha cambiado.

¿Cuál es el artista colombiano que ha puesto en alto el nombre de la música colombiana?

Muchos, desde Pedro Morales Pino hasta Carlos Vives, desde Lucho Bermúdez hasta Totó la Momposina, desde Crescencio Salcedo hasta la Mojarra Eléctrica.

¿Algún error mientras esté presentando que le haya sabido a cacho?
Uyyy, no, no me hagan eso.