La historia según Alí Humar

El director de 'Sábados Felices' está detrás del 'Noticiero del Bicentenario', una producción del Canal Capital que busca llevar a los colombianos por las huellas de la independencia.

¿A los colombianos les interesa la historia?

Mucho menos de lo que debería. Por eso, experimentos como el Noticiero del Bicentenario son tan importantes.

¿Usted sí ve noticieros?

Obviamente, creo que los veo todos. También los de la noche, que son la repetición de la repetidera.

¿Cómo surge la idea de crear un noticiero del Bicentenario?

Esto tiene una historia larga. En los años 70, en Perú se hacía El juicio a la historia. A mí esa idea me pareció fascinante. Luego en Colombia hicimos dos proyectos similares. Ahora, a raíz de la celebración del Bicentenario, me pidieron hacer el noticiero con 12 capítulos enfocados hacia el grito de la Independencia.

¿Encontró muchos chistes investigando para el ‘Noticiero del Bicentenario'?

Encontramos muchas cosas y hay mucha información de esos mismos hechos que nunca se conoce. Por ejemplo, ¿qué pasó con Llorente? Él cuenta que todo fue una farsa, que los recibió con los brazos abiertos pero tenían que provocar un hecho que creara esa llama. Llorente fue un chivo expiatorio.

¿Con cuál mujer de la Independencia le hubiera gustado salir?

Con Manuelita Sáenz. Su temperamento era maravilloso.

¿Qué le envidia a Simón Bolívar?

Toda su primera etapa de la vida. Lo triste es que se viera opacado por un final tan decadente. Su derrota, su salida de Santa Fe, destrozado y humillado. Creo que eso nadie lo envidiaría.

El personaje más cómico de la historia de Colombia.

Hay un personaje famoso, que era el general Hermógenes Maza. Parece que metía las patas en todo.

¿Qué tan grande fue la Batalla de Boyacá?

Es más un símbolo. La derrota grande la habían logrado en el Pantano de Vargas. Lo importante allí fue la caída de Barreiro, que era el general de las tropas españolas. Fue como el sello con el que aceptaron la derrota.

¿Y la Pola sí era tan bella como dicen?

Son estilos de belleza muy distintos. Eran mujeres atractivas en su época, hoy en día serían unos bagres. Uno juzga hoy la personalidad, el espíritu de esas mujeres tan abnegadas.

¿Cuál es su florero de Llorente?

Ya no tengo. Con los años uno deja de tener pretextos para explotar. Creo que ya no me haría reaccionar prácticamente nada, aunque cuando veo que se comete una injusticia con una persona, reacciono fuerte.

¿Es verdad que usted era bastante desaplicado en el colegio?

Fui una lumbrera en la primaria. En la secundaria me metí a teatro y ahí empezó el desorden. Quinto de bachillerato lo hice tres veces. No sé cómo terminé.

¿Qué tan bien le iba en historia?

No soportaba las matemáticas y nunca entendí nada. Me encantaban las ciencias naturales, la geografía y la historia.

¿Qué le falta a la televisión en Colombia?

A nosotros nos tocó una época en que la televisión se hacía con mucha mística. No trabajábamos ni por figurar, ni por ser famosos, era por amor. Uno nunca salía en los periódicos. Hoy en día un extra ya es portada de revista, es otro concepto. La televisión perdió aquella mística.

¿Qué historia le falta por dirigir?

Poca gente en la televisión sabe tanto de vallenato como yo y nunca me han llamado a dirigir una producción vallenata.

La profesión que jamás hubiera desempeñado.

Banquero. No me imagino contando plata que no es de uno.

¿Qué lo sonroja?

Que me cojan en una mentira. Además, soy pésimo para decir mentiras.

¿Hoy sí se hace comedia en la televisión colombiana?

En el mundo entero la comedia no la hace una sola persona, sino un equipo de escritores. Aquí una persona tiene que estar produciendo escenas graciosas permanentemente y eso es difícil. Hoy en día las comedias no existen. Es un género que desapareció, como el musical.

¿De qué se ríen los colombianos?

De todo lo que no les toque a ellos mismos. Aquí le sacamos bromas a todos, hasta a la tragedia, pero somos muy susceptibles en todo lo que tiene que ver con nosotros.

¿Qué tan felices son los sábados de Alí Humar?

Vivo absolutamente feliz. Los sábados son felices, pero igual son los lunes, los martes... todos los días de la semana.

¿Qué personaje de la historia le gustaría interpretar?

Haría al Sabio Caldas, le admiro esa humildad tan asombrosa. Es un personaje bonito para interpretar.

¿Después del ‘Noticiero' qué?

Seguir con mis Sábados Felices, ese es mi refugio. Por ahora logré lo que todo ser humano quiere: no trabajar tanto y ganar lo suficiente.

 

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Pedro Mar, de Colombia para el mundo