“Mi hija es mi tesoro dorado”

Humberto Dorado, un experimentado actor que será homenajeado en el V Festival de Cine de Pasto.

¿Cuál es su mentor?

Mi abuelo Eliécer Dorado.

¿Esperaba el homenaje que le harán en Pasto?

La verdad no, pero estoy muy entusiasmado.

¿Hasta cuándo en la TV?

No sé (risa), hasta que la vida me lo permita.

A propósito, ¿qué le cambiaría?

Las pilas al control.

¿Con quién compartiría set?

Con todo el mundo.

¿Cuál ha sido su mayor reto actoral?

Un personaje que se llama Horst, en la obra Bent, de Martin Sherman.

El papel que siempre ha querido hacer.

El de un hombre honrado y anónimo.

¿Por qué sir Long Fellow, de la novela ‘Calamar’, se parecía a Obregón?

Porque me los copié de Obregón.

¿Cuáles son sus ‘Técnicas de duelo’?

Son acostarme temprano.

Ha pensado en aplicar ‘La estrategia del caracol’?

Sí, pero no he podido (risas).

¿Qué fue lo mejor de ‘La alternativa del escorpión’?

El veneno de la cola.

De los compañeros que ya murieron, ¿a cuál es el que más extraña?

Era un gran admirador de Álvaro Ruiz, pero tal vez lo que más me hace falta es la actitud de Jorge Emilio Salazar.

¿Cuál acento sabe imitar?

Varios, del sur y del norte del país, y uno de los que más me gusta es el caleño.

¿Alguna vez ha hecho el papel de idiota útil?

Permanentemente.

¿Prefiere su ‘look’ con barba o sin barba?

La barba me sale sola.

Una maña.

Decirles mi amor a los periodistas.

¿Cómo ve a los actores de ahora?

Hay de todo… talentosos y también todo lo contrario.


Un achaque de su edad.

Uno de tantos, la neura (risa).

Aparte de su apellido, ¿cuál es su tesoro dorado?

Mi tesoro dorado tal vez es mi hija Lina Dorado.

¿La realidad supera la fantasía?

Sí, la realidad supera la fantasía.

¿Para qué es descomplicado?

Para nada dice mi novia, mi compañera sentimental.

¿Quién es su mejor cómplice?

Quiero creer que Matías Maldonado.

¿Qué lo pone nervioso?

Las entrevistas de respuestas cortas.

¿Qué prefiere: escribir o actuar?

Todas las anteriores.

¿Cuántas hojas gasta a la hora de escribir un guión?

Digamos que un guión se escribe entre siete a ocho veces, ¡imagínate cuánto!

¿El guión que le hace falta por escribir?

Uno nace con los guiones contados, pero entonces no podría calcular cuántos me hacen falta.

¿En qué lugar le gustaría que le publicaran un escrito?

En Pasto.

Para usted, ¿qué puede ser una escena bochornosa?

Aquella que me humille.

Su bebida preferida.

El whisky con Pepsi light.

Su último paseo.

A la laguna de La Cocha.

¿Qué lo hace sonrojar?

La vergüenza mía y la vergüenza ajena.

¿Qué le falta a la selección Colombia?

Un poco de país.

¿Qué le hubiera gustado estudiar?

Las Niguas, para poderte explicar que son.

 

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