Sigue caso Venezuela-Eta-Farc

Chávez sale al paso al pedido de explicaciones que le hicieron.

Los señalamientos del juez de la Audiencia Nacional Española, Eloy Velasco, sobre el supuesto amparo del gobierno de Hugo Chávez para que terroristas de Eta colaboraran con las Farc en atentados contra altos mandos colombianos son sólo indicios. Sin embargo, el Partido Popular (PP) español dice que aunque no hay pruebas, dichos indicios ubican a Venezuela bajo una sombra de sospecha que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no puede desconocer y que podría afectar las relaciones entre los dos países.

El diputado y coordinador de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, aseguró este miércoles que “existen señales de que miembros de Eta y de la guerrilla colombiana de las Farc se sienten cómodos y arropados por el régimen que lidera el presidente Chávez”.

Sin embargo, analistas españoles aseguran que estas reacciones son sólo oportunismo político del PP. Carlos E. Cué explicó en un artículo publicado en el periódico El País, de España: “El PP ha decidido hacer de los asuntos de Cuba y Venezuela, con sus dos últimos episodios, el eje de una ofensiva contra el gobierno”.

Rodríguez Zapatero llama a la prudencia y espera que Venezuela despeje las dudas colaborando con la investigación, que según un comunicado emitido por el gobierno venezolano, tiene una motivación política. Según el canciller Nicolás Maduro, todos los señalamientos son tendenciosas y acusa al juez de basar su “investigación” en los archivos del computador de Raúl Reyes. “Llama la atención que el juez resucite la desgastada farsa del computador que ya hace parte del folclor colombiano”, dice Maduro.

Enrique Santiago Romero, abogado de Remedios García Albert, una española llamada a declarar por el juez Velasco, aseguró a la emisora ‘La W’ que todas las acusaciones aportadas por el juez de la Audiencia Nacional se basan en información entregada por el Ministerio de Defensa de Colombia. “Ni si quiera por el ministerio de Justicia, el de Defensa”, dice.

El archivo del juez

La Noche, de RCN, tuvo acceso al documento del juez Velasco, que entre otras cosas revela que, “en 1999 el comité ejecutivo de Eta estableció relaciones oficiales con las Farc con el objeto de exportar al extranjero sus tácticas y técnicas terroristas”.

Señala el documento que informaciones policiales muestran que Eta impartió cursos en la selva venezolana en una finca cercana a Guasdalito, en el estado de Apure. “Fue un curso teórico-práctico de unos 20 días, en seis jornadas de dos horas, a 13 miembros de las Farc sobre técnicas avanzadas en el manejo del explosivo C4, de mayor capacidad destructiva que la dinamita”.

En el informe se dice que el curso de manejo de armas fue repetido al bloque Caribe de las Farc, cuyos integrantes viajaron “por tierra vía Maracaibo con el conocimiento y compañía de una persona que vestía chaleco con escudo de la Dirección de Inteligencia Militar de Venezuela y de un vehículo escolta con militares venezolanos. Esto fue gestionado por un miembro de Eta residente en Venezuela, Arturo Cubillas, y Remedios García Albert”.

“No tengo nada que explicar”

El presidente venezolano, Hugo Chávez, no le dará explicaciones a su homólogo español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien hace dos días le pidió al gobierno de Venezuela que diera cuenta de la participación de miembros de Eta en instituciones públicas venezolanas.

“El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien estimo mucho, salió diciendo por allá que el gobierno de él se dirigió al de Chávez para exigir explicación. Pues yo, Zapatero, no tengo nada que explicar compañero, nada”, dijo el mandatario. Además, Chávez aseguró que habló el martes con el ministro de Relaciones Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos. Durante la conversación, aseguró el mandatario, Moratinos no le pidió “ninguna explicación”.

Entre tanto, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, llegó a Brasil durante su primera gira suramericana. Allí se refirió a Chávez, a quien le pidió “un nuevo comienzo para restaurar la democracia, la libertad de prensa, la propiedad privada, la economía de mercado” y negó que su gobierno tuviera algo que ver con las denuncias hechas por el juez Velasco.

Chávez insistió en la tesis de que las “temerarias acusaciones” forman parte de la “conspiración ideada desde Washington” para “desprestigiar su gobierno”.