“Debemos poner un precio al carbono”

Ante más de 1.200 asistentes, el exvicepresidente de Estados Unidos y Premio Nobel de Paz Al Gore habló sobre las soluciones a la crisis climática que enfrenta el planeta.

Desde que perdió las elecciones a la Presidencia de Estados Unidos frente a George Bush, en un controvertido conteo de votos en el estado de Florida, Al Gore encontró una noble tarea a la cual dedicarse: ir por el mundo intentando convencer a más y más personas sobre la gravedad que entraña el cambio climático para el futuro de la humanidad.

Ayer, por invitación de El Espectador y Caracol Televisión, visitó Colombia para explicar frente a un auditorio de 1.200 personas por qué es hora de tomar acciones y heredar a las nuevas generaciones un planeta sin la amenaza de una catástrofe global.

“Estamos frente a un reto para nuestra imaginación moral”, comenzó diciendo Al Gore, galardonado con el Premio Nobel de Paz en 2007, antes de enumerar algunos de los hechos detectados por los científicos para sustentar la teoría del cambio climático: aumento en la intensidad de las precipitaciones en distintos puntos del planeta, períodos de sequía más prolongados, una mayor concentración de CO2 y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera, así como el derretimiento de glaciares y los polos.

Con gran elocuencia y una admirable sencillez para abordar la ciencia detrás del calentamiento global, Al Gore fue explicando paso a paso a los asistentes que seguían con atención cada una de sus palabras el camino que deben seguir las naciones para salir de la crisis climática.

“Los retos que les voy a presentar están relacionados con la innovación —apuntó Al Gore— y los países en desarrollo como Colombia tienen una gran tarea por delante”. Para el ex vicepresidente de Estados Unidos, más allá de las actitudes personales y los esfuerzos que cada uno logre hacer por reducir su impacto sobre el medio ambiente, lo importante es sumar voluntad política para dar un giro en el modelo de desarrollo.

Con vehemencia, Al Gore habló de “poner un precio al carbono”. En la medida en que las políticas de cada país se enfoquen en cargar con un precio extra el uso de combustibles fósiles como el carbón y El petróleo, principales fuentes de los gases de efecto invernadero, podrá ponerse un verdadero freno al cambio climático.

“El CO2 es un gas invisible, pero está destruyendo nuestro futuro. Sé que es difícil políticamente hacer esto, pero vivimos uno de esos momentos de la historia en que es necesario pensar diferente”, apuntó Al Gore. Citó ejemplos como el de China, que antes que el propio Estados Unidos, ha entendido la importancia de apostar por fuentes de energía limpia y renovable. Por eso se ha convertido ya en el mayor fabricante de paneles solares y torres de energía eólica.

Con una foto de la Tierra, tomada por el telescopio Hubble, proyectada sobre la pared de fondo del auditorio de la Biblioteca Julio Mario Santo Domingo, donde tuvo lugar la conferencia, Al Gore invitó a los jóvenes a unirse para provocar un cambio y lograr detener el cambio climático. Recordó que ocho años después de que el presidente John F. Kennedy lanzara el desafío de llevar un hombre a la Luna, el promedio de edad en la sala de control del primer alunizaje, entre los ingenieros y expertos, era tan sólo de 26 años.

Esfuerzos en Colombia

Carlos Alejandro Pérez, presidente de Caracol Televisión, inauguró el evento recordando la grave contaminación que sufre el río Bogotá y el alcalde Samuel Moreno habló sobre las diferentes iniciativas que adelanta la capital para ponerse a tono con la tendencia mundial de ciudades verdes. El Sistema Integrado de Transporte, el proyecto del metro, sumado al suministro de diésel que cumple con estándares internacionales, son algunas de las estrategias para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Por su parte Marco Llinás, gerente de asuntos públicos de Coca Cola y uno de los representantes del sector empresarial colombiano que participaron en el foro, explicó la plataforma de sostenibilidad de la compañía. Por tratarse de una industria que depende del agua, su compromiso se ha centrado tanto en el eficiente uso de ésta como en planes ambientales para proteger el recurso. En Colombia, Coca Cola ha sembrado más de un millón de árboles en zonas de valor hídrico.

El grupo de energía Endesa no se ha quedado atrás en su compromiso con el medio ambiente. Lucio Rubio, director general de la compañía, detalló los proyectos para crear redes de transporte de energía cada vez más eficientes, la apuesta por fuentes de energía limpia como la eólica y los planes para reducir su impacto ecológico. Quizá la cara más visible de este esfuerzo por armonizar su operación en el país con el medio ambiente sea la reducción en el tamaño físico de la factura de Codensa que reciben los usuarios y el ahorro de 50 toneladas de papel anuales (1.350 árboles) gracias a esta sencilla decisión.

“Es un futuro apasionante”, comentó Rubio, refiriéndose a la llegada de los vehículos eléctricos al país. La compañía tiene previsto instalar ocho puntos de recarga de baterías para carros en Bogotá luego de firmar un convenio con Renault para importar carros eléctricos.

Esteban Betancur, de la empresa Contreebute, presentó los servicios que ofrecen a compañías interesadas en encontrar soluciones amigables con el medio ambiente a sus operaciones e insistió en que “la sostenibilidad no puede tomarse como una moda, sino como un compromiso permanente”.

Una cifra que llamó la atención del auditorio fue la aportada por el secretario de Ambiente de Bogotá, Juan Antonio Nieto, según la cual Bogotá tendría que invertir alrededor de 2.210 millones de dólares en los próximos 20 años si quiere adaptarse a los rigores del cambio climático en la región.

Una tarea que ya comenzó a adelantar la Federación de Cafeteros de Colombia, según su gerente Luis Fernando Suárez. Con 914.000 hectáreas de cultivo de café, Colombia se expone a un duro golpe para su economía si no estudia las variedades más resistentes a los cambios climáticos y mejora sus sistemas de información y alertas tempranas. Por esto la Federación ya trabaja en la elaboración de un mapa del genoma del café.

“No podemos engañarnos. Vivimos un momento peligroso. Nadie debería permanecer indiferente. Sin embargo, aún hay incrédulos y conformistas que evaden la responsabilidad”, fueron las palabras del presidente Juan Manuel Santos, quien también se hizo presente en el evento, antes de recordarles a los colombianos que no pueden permitirse los errores del pasado.

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2011-03-16T22:00:00-05:00

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Redacción Vivir

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“Debemos poner un precio al carbono”

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