El caminante del Amazonas

Culminó la aventura del inglés Ed Stafford, que desde abril de 2008 recorrió 6.800 kilómetros.

Para muchos cruzar la selva amazónica a pie sería una hazaña de locos. Eso fue precisamente lo que pensaron del antiguo soldado del ejercito Inglés Ed Stafford, de 34 años, cuando decidió recorrer a pie la extensión del río más caudaloso del mundo.

Stafford empezó su expedición el 2 de abril de 2008 en la costa del mar Pacífico en Perú. La aventura terminó el día de este lunes en la costa opuesta del continente, en Maruda, una pequeña ciudad de Brasil.

Fueron exactamente 859 días de caminata, 8 kilómetros diarios de recorrido, 60 picaduras diarias de mosquitos e incontables picaduras de abejas. En el blog www.walkinftheamazon.com, el aventurero narró el día a día de la expedición. Un computador portátil, un teléfono satelital y una cámara de video fueron las herramientas con las que no sólo documentó su viaje, sino que también lo compartió en tiempo real con el mundo entero.

El intrépido inglés encontró un fiel compañero de viaje después de cinco meses: Gadiel Cho Sánchez Rivera. Este guardia forestal se unió a él pensando que estaba mal de la cabeza. Como un Don Quijote con su Sancho Panza enfrentaron miles de aventuras juntos. “Empecé a caminar con Ed porque sentía la responsabilidad de ayudar a este loco a través de una zona muy peligrosa”, declaró el peruano. Cho pensó acompañarlo sólo por cinco días, pero no tardó en decidirse a completar la travesía.

Los dos personajes continuaron su viaje por la gruesa selva amazónica, enfrentando serpientes, narcotraficantes y tribus hostiles. Pero definitivamente lo más difícil para Stafford fue soportar la dura actividad física y mental. Caminar 10 u 11 horas bajo el fuerte sol ecuatorial y tener que depender tanto de otras personas en el camino le sirvieron “como prueba de humildad”.

Aunque la selva tiene grandes riquezas, conseguir comida es complejo y en varias ocasiones los dos hombres pasaron hambre. Stafford confesó que extrañó tener compañía femenina y ver partidos de rugby.

 La hazaña de este inglés no sólo culminó con un logro personal, sino que por ella se recogieron 40.000 libras en donaciones para una asociación de investigación del cáncer. Stafford también reactivó la discusión en torno a los daños ecológicos que está sufriendo la Amazonia.

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