“Colombia es muy vulnerable”

Rumbo a la negociación en Cancún.

Para entender la negociación de cambio climático que se llevará a cabo este año en Cancún (el año pasado fue en Copenhague), es importante siempre tener claro dos frentes. Uno es el de la mitigación de los gases que generan un desequilibrio en el efecto invernadero de la Tierra, y el otro es la adaptación de los territorios a los efectos que deja principalmente el aumento de la temperatura en el planeta.

En relación con la mitigación, Colombia deberá hacer respetar en México el principio de responsabilidades comunes de los países, pero de manera diferenciada, teniendo en cuenta el nivel de desarrollo y las respectivas capacidades de respuesta. El objetivo principal de este acuerdo es estabilizar la concentración de los gases de efecto invernadero a un nivel que evite el aumento de la temperatura mundial por encima de los 2ºC o al menos permanecer por debajo de este límite, mediante fuertes reducciones de las emisiones por parte de los países desarrollados y la conservación de nuestros bosques como sumideros de carbono. Para contribuir con este propósito global es indispensable en cada país el diseño de una estrategia participativa de desarrollo productivo con bajas emisiones de carbono.

En cuanto a la adaptación, y de acuerdo con la Segunda Comunicación Nacional de Cambio Climático de Colombia, así como con los últimos desastres acontecidos en el país a causa de las fuertes lluvias, Colombia debe exigir en la mesa de negociación la financiación de su adaptación a las nuevas circunstancias del clima. Este es un llamado de todos los países en desarrollo y en ese sentido Colombia debería negociar en bloque, especialmente con los Estados que comparten similares índices de pobreza, y la necesidad de conservar las ecorregiones donde se encuentran.

Colombia es muy vulnerable. De acuerdo con el Índice Mundial de Riesgo de Mortalidad de las Naciones Unidas, Colombia ocupa el tercer lugar después de China y Bangladesh, y por encima de India, con el numero de población más expuesta al riesgo de inundaciones, ciclones tropicales, deslizamientos de tierras y otros desastres.

Las consecuencias de esta situación no son solamente aquellas relacionadas con las pérdidas de vidas y de bienes de la gente más vulnerable, sino también de los efectos económicos adversos de sectores vitales para el crecimiento de la economía colombiana.

Por lo anterior, nuestros negociadores deberán tener la capacidad de hacer entender al mundo que la vulnerabilidad es de todos, y destinar los suficientes recursos y mecanismos financieros adecuados y sostenibles a mediano y largo plazo que permitan a todos los países en desarrollo reducir sus pérdidas, con la participación de una estrategia de cooperación internacional.

 * Director General Ideam. Miembro Fondo Mundial para la Adaptación

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