Cazadores de plantas

Julián Gamboa y Carlos Moreno coleccionan carnívoras.

No pueden evitar soltar una carcajada cada vez que alguien les pregunta si las plantas carnívoras que cultivan en su jardín muerden o podrían comerse a una persona. Antes de haber estudiado el origen y el comportamiento de estas peculiares matas, Carlos Moreno y Julián Gamboa también habían creído en los mitos que han surgido en torno a éstas, por cuenta de las películas de ficción y de videojuegos como Mario Bros.

Lo cierto es que en estos años que llevan cultivándolas han descubierto que contrario a lo que se cree, las plantas carnívoras son bastante delicadas. Todos los días estos dos jóvenes dedican horas a revisar, a limpiar y a regar con agua de lluvia cada uno de los ejemplares que tienen en el jardín y que ya superan los 2.000.

Aunque por lo general estas plantas cazan solas  insectos como zancudos, hormigas, arañas, mariposas, saltamontes y animales como  lagartijas, renacuajos y ratas, muchas veces es necesario darles una ayudita, especialmente cuando están en lugares en donde no pueden encontrar fácilmente su alimento. Moreno explica que no es cierto que si no comen insectos vayan a morir, el problema es que los nutrientes que éstos les proporcionan son necesarios para su crecimiento.

En Colombia existen varias especies de carnívoras, sin embargo, la colección de Moreno y Gamboa no es sólo de plantas nativas, también hay provenientes de Australia y Sudáfrica. “No hemos tenido inconveniente para cultivarlas— cuenta Gamboa— porque estas plantas se adaptan a cualquier clima. Lo importante es que la tierra en la que crecen sea carente de nutrientes, que les llegue siempre la luz del sol y que sólo reciban agua de lluvia, pues el cloro de la procesada las mataría”.

Las extrañas formas de las carnívoras, sus increíbles estrategias para cazar insectos (ver recuadro) y lo poco que se ven en nuestro país hicieron que estos dos jóvenes diseñadores y mecánicos de aviones decidieran dejar a un lado sus profesiones para convertirse en coleccionistas, en jardineros expertos en el cuidado de estas plantas. Al comienzo, confiesan, sus familiares y amigos pensaron que se habían vuelto locos. Pero con el tiempo comprendieron que lo que estaban haciendo no era por un simple capricho, sino que se había convertido en su proyecto de vida.

De hecho su labor ha trascendido tanto, que la Alcaldía de Bogotá los vinculó a la Semana Distrital de Ciencia y Tecnología, durante la cual habrá, entre otros eventos, charlas con expertos de diferentes disciplinas sobre temas de interés en bibliotecas y escenarios públicos. El próximo 6 de octubre, en la Biblioteca Comunitaria La Alquería, será el turno de Moreno y Gamboa, quienes hablarán durante más de una hora sobre los mitos de las plantas carnívoras, cómo capturan a sus presas, los lugares en donde habitan y qué tipos de cuidados requieren.

Estos dos jóvenes reconocen que se trata de una oportunidad de oro para que la gente conozca la realidad sobre estas plantas, deje de tenerles miedo y de estigmatizarlas e, incluso, se animen a adoptar alguna.


El asombroso mundo de las carnívoras

¿Qué es una planta carnívora?

Son aquellas que atraen, atrapan y digieren a su presa. Para atraer su alimento utilizan trampas sensitivas, gotas pegajosas, ventosas aspirantes, colores atractivos y diferentes tipos de aromas.

 ¿Cómo cazan?

Tienen trampas hechas con sus hojas que sufrieron modificaciones para convertirse en herramientas idóneas de caza. Algunas hojas se cierran como si fueran una pequeña boca, otras tienen forma de jarro y la presa cae adentro, y hay especies que sueltan sustancias pegajosa o poseen pelitos que mantienen inmovil al insecto.

¿Se mueven para atrapar a su presa?

Sí. Las carnívoras tienen movimientos rápidos que se producen como respuesta a dos tipos de mecanismos:

1. Cuando una presa se acerca, la presión del agua de las paredes internas y externas de las células de la trampa cambia y por eso ésta se cierra.

2. El segundo tipo de movimiento es causado por el crecimiento de las células de un lado de la hoja-trampa y el encogimiento de las del lado contrario.

¿Qué pasa con el insecto que capturan?

Al igual que nosotros, estas plantas digieren y transforman su alimento mediante sustancias especiales llamadas enzimas. A veces, los animales que cazan pueden durar meses en su interior sin ser digeridos.

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