Bebé libre de cáncer de mama hereditario

<p>Médicos británicos le aseguran a una pareja que su descendencia no desarrollará la enfermedad. El gen familiar fue retirado del embrión.</p>

Después de que los doctores dijeran a un matrimonio londinense que sus hijas estarían prácticamente condenadas, con más de un 50% de probabilidad, a desarrollar cáncer de mama, expertos en medicina genética les ofrecieron una salida científica al problema.

La herencia, representada en el gen de nombre BRCA-1, ya había cobrado varias víctimas en la familia del esposo, incluidas su madre, hermana, prima y abuela. Y como si fuera poco, el hombre había reportado positivo en el examen que valoraría la presencia del gen hereditario en su cuerpo.

Los médicos procedieron a hacer lo que se conoce como “diagnóstico de preimplantación”, que evalúa la presencia de los genes BRCA-1 y BRCA-2 en los embriones que darían cuerpo al bebé. Al hallarlos presentes, el paso siguiente consistió en retirarlos del mapa genético para posteriormente implantarlos en el útero de la mujer de 27 años, de quien no se conoce el nombre.

El procedimiento, en el que se escogieron 2 de 11 embriones preseleccionados, fue calificado como todo un éxito y actualmente la mujer se aproxima a su décima quinta semana de embarazo, con la garantía científica que le asegura que su hijo estará blindado al cáncer de mama de tipo hereditario.

Los doctores aseguran que este tipo de intervenciones médicas sólo son posibles en los casos donde se identifica que el gen está siendo transmitido de generación en generación, y sostienen que de ser practicadas por todas las parejas que quieran concebir, quienes generalmente tienden a ignorar y a no dar importancia a la herencia de enfermedades, se reduciría en un 5% los casos de cáncer de mama que se presentan anualmente en territorio británico.