Cazador de mariposas

El biólogo  Mauricio Linares descubrió una especie híbrida que habita en el piedemonte llanero. Un trabajo investigativo de 22 años.

En medio de la espesura de los árboles del piedemonte llanero se esconde una hermosa mariposa de color negro con franjas rojas y amarillas. Aunque se presume que desde hace más de medio millón de años habita en esta región del oriente colombiano, sólo en 2006 un grupo de investigadores descubrió que esta especie era un híbrido entre otros dos tipos de mariposas. Un hallazgo de grandes proporciones, si se tiene en cuenta que los animales híbridos tienen tendencia a ser estériles, como sucede, por ejemplo, con la mula.

Mauricio Linares, biólogo y director del Instituto de Genética de la Universidad de los Andes, fue quien logró establecer el origen de esta mariposa, llamada Heliconius heurippa. Su labor duró alrededor de 20 años, tuvo que viajar por diferentes regiones del país en busca de esta especie y de sus posibles progenitores, incluso fue secuestrado por la guerrilla cuando se encontraba en pleno trabajo de campo. “Esa es la razón por la que no pude completar el mapa de la distribución geográfica”, cuenta con desparpajo.

La experiencia que vivió en cautiverio no fue suficiente para hacerlo desistir de continuar su investigación. Aunque no regresó jamás al sitio en donde fue plagiado, sí continuó recorriendo los lugares en los que vive la Heliconius heurippa y logró corroborar que aunque la mayoría de mariposas se alimenta únicamente de néctar, esta raza evolucionó al punto de desarrollar la habilidad de depredar el polen de las flores, lo cual le permite producir abundantes huevos durante varios meses.

El color rojo y amarillo de las alas de la Heliconius es producto de varias generaciones de cruces entre una mariposa de alas negras con franjas rojas, llamada Heliconius melpomene, y otra de alas negras pero con franjas amarillas denominada Heliconius cydno. Una conclusión a la que llegó Linares luego de realizar un experimento en insectarios ubicados en La Vega, Cundinamarca. Durante cuatro meses, Linares y un grupo de estudiantes se dedicaron a cruzar estas razas de mariposas entre sí, hasta que después de tres generaciones nació en cautiverio Heliconius heuripa.

El siguiente paso de la investigación consistió en analizar si esta nueva raza de mariposa se sentía atraída para cortejar a las que tenían las alas sólo con franjas rojas, sólo con franjas amarillas o con ambos colores. Para poder establecer esto, Linares y sus colaboradores colgaron en un insectario modelos de mariposas con alas de individuos muertos que tenían estos colores y también algunos hechos de alas de papel, para que no influyera la química sexual.  Luego metió varios Heliconius  para observar su comportamiento.

Sorprendentemente los machos Heliconius mostraron preferencia por aquellas alas a las cuales se les había eliminado artificialmente el color amarillo o el rojo. Es decir, que les atraían aquellas que eran iguales a las suyas, con franjas combinadas rojas y amarillas. Un resultado que ratifica su origen híbrido y autonomía evolutiva como especie independiente.

Mauricio Linares dedicó la mayor parte de su vida a lograr probar este experimento. Su trabajo no soló le permitió ganar el año pasado el premio como mejor investigador de la Academia para el Avance de la Ciencia, sino que dentro de 12 días viajará a Londres en representación de Colombia para exponer su labor investigativa como conferencista, en el marco de la celebración de los 150 años del día en que Charles Darwin propuso la teoría de la evolución a la Sociedad Linneana de Londres.

Un reconocimiento que sólo han logrado obtener los investigadores más prestigiosos del mundo y que ahora recibirá un colombiano, un enamorado de las mariposas, quien dio un paso importante en la internacionalización de la investigación científica del país.

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