El misterio de las estelas

Aunque los científicos explican que son obra del continuo tránsito de los aviones comerciales, un grupo de detractores sostiene que son sustancias tóxicas que esparcen aviones fantasma.

Durante varios años científicos de diferentes países se han dedicado a estudiar el origen de unas extrañas figuras blancas que aparecen en el cielo y que dan la impresión de haber sido cuidadosamente elaboradas, como si formaran parte de una gigantesca obra de arte. A veces un soplo de aire es suficiente para deshacerlas, en otras ocasiones simplemente se deshilachan durante horas sobre nuestras cabezas.

Se trata de un fenómeno conocido como estelas de condensación, producido por los aviones de pasajeros. Cuando éstos vuelan a 10.000 metros de altitud, la baja presión y la temperatura provocan que el vapor de agua, al salir del motor, pase directamente de estado gaseoso a sólido, formando un fino polvo de hielo que refleja la luz del Sol y que produce efectos visuales sorprendentes.

El aspecto y la duración de estas estelas dependen de la temperatura, la humedad, la presión atmosférica, la velocidad del viento y de las características técnicas de las turbinas de los aviones. Otro de los factores que llama la atención es su particular distribución, como formando rejillas.

Según los científicos de la NASA, las caprichosas siluetas de las estelas se deben al paso sucesivo de aviones por una misma zona. Adicionalmente, estos investigadores han encontrado que las nubes formadas por las estelas de vapor de agua y los motores de los aviones son capaces de aumentar las temperaturas superficiales de la tierra. Patrick Minnis, científico de la NASA en Hampton, Virginia, explica que cada década ha habido un incremento del uno por ciento de este tipo de nubes sobre los Estados Unidos, como consecuencia del tráfico aéreo.

¿Leyenda urbana?

Las explicaciones que ha dado la ciencia sobre el fenómeno de las estelas de condensación no han sido satisfactorias para algunas organizaciones de ciudadanos que insisten en afirmar que éstas son producidas por sustancias químicas desconocidas y tóxicas que esparcen los aviones de la Fuerza Aérea estadounidense, como parte de un proyecto secreto para controlar el clima.

Esta tesis, que para muchos suena descabellada, ha generado movimientos de protesta a través de la internet. Blogs, grupos en Facebook, videos en YouTube y páginas web en todos los idiomas relatan lo que la propia Fuerza Aérea de E.U. ha denominado una leyenda urbana: “Son estelas químicas compuestas por bario, aluminio, polímeros y una larga lista de sustancias no identificadas, algunas incluso células humanas, que son dispersadas por aviones militares”.

Aunque en repetidas ocasiones la Fuerza Aérea ha explicado que su política es observar y predecir el tiempo, “pues este conocimiento del clima nos sirve de apoyo en el desarrollo y diseño de operaciones militares”, las protestas se han generalizado y cada vez son más los grupos que luchan en contra de los que denominan las estelas químicas.

Lo cierto es que la comunidad científica del mundo se ha mostrado escéptica a esta teoría de conspiración y a pesar de las fotos que aparecen con frecuencia en la internet sobre las extrañas figuras que aparecen y desaparecen en el cielo, sostiene que en realidad se trata de un fenómeno común que se está investigando desde la década de los 70.

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