Nunca es tarde

Con nuevas opciones en educación, se desmitifica la idea de que el momento propicio para estudiar es la juventud.

Recientemente, el rector de la Universidad de Viena y presidente de la Asociación de Universidades Europeas (EUA), Georg Winckler, dijo que los planes de estudio dejarán de estar orientados a los jóvenes y se ampliarán a poblaciones de mayor edad. Según Winckler, los adultos mayores no pueden ser ajenos a los cambios de la sociedad y “habrá que seguir formándose a los 40 o a los 50 años”.

Esa fue la posición asumida por la EUA como argumento para exigir a los gobiernos más financiación y así extender la oferta estudiantil a los adultos. La idea trata de motivar el ingreso a posgrados y buscar opciones de aprendizaje en nuevas tecnologías como la internet y los dispositivos electrónicos que hasta el momento han permanecido fuera del alcance de las personas mayores.

Universidad especial en México

Con la misma idea de integración educativa y en un intento por mejorar el nivel de vida de los abuelos, en menos de tres meses en el Distrito Federal de México se abrirán las puertas de una universidad especial para ellos. El plan de estudios será exclusivo, se basará en cursos de psicología, desarrollo humano, manualidades, entre otros. Los estudiantes no tendrán que preocuparse por sus calificaciones porque nadie perderá materias.

María Pía de Vecchi es la mujer que estará a la cabeza de esta universidad. Ella asegura que el primer curso a impartir tendrá como núcleo central la tanatología, en el que los matriculados se acercarán a la comprensión de los procesos de envejecimiento y muerte. Hasta el momento hay más de 350 inscritos dentro de un cupo máximo de 800.

Como es de esperarse, esta universidad de la tercera edad tiene un diseño especial. Está acondicionada con un gran número de rampas destinadas a facilitar el tránsito de los alumnos que se desplacen en silla de ruedas o que requieran el uso de


muletas para llegar a cualquiera de sus ocho salones.

A diferencia de la iniciativa de la EUA, que busca que los adultos reciban préstamos de los Estados para complementar su formación académica, la universidad especial para ancianos cuenta con todo el aval de la Delegación Benito Juárez (vicealcaldía), del Distrito Federal, y no cobra ninguna tarifa a los escritos.

Germán de la Garza, el encargado de la delegación, aclara la intención del nuevo claustro: “Desarrollando los planes, no se trata de que haya una licenciatura, una maestría, un doctorado. Un anciano de 80 años no va a andar presumiendo: ‘ya me doctoré’. ¿Con quién si ya cada vez son menos? A los abuelos les gusta buscar. Ellos se deprimen mucho cuando se les muere un amigo”.

Al centro educativo también podrán asistir jóvenes voluntarios que quieran recibir capacitación sobre cómo tratar a las personas de la tercera edad.

Un país vecino se suma a la idea

En Venezuela, la alcaldía de Caracas también dio el visto bueno a la construcción de una universidad para ancianos. La organización sin ánimo de lucro Uni 3 Venezuela concretó el apoyo del Instituto Nacional de Seguridad Social (INASS), para materializar el proyecto.

Este instituto de educación superior venezolano también tendrá el respaldo de la Red de Universidades Abiertas (RUA), con el objetivo claro de satisfacer los deseos de educación de la población de la tercera edad. Así lo dijo Henrriette Adam, presidente de Uni 3 Venezuela.

La misma funcionaria declaró que los cursos que se impartirán en el centro no otorgan títulos y, al igual que en el caso mexicano, serán enfocados principalmente en áreas relativas a la etapa de vida en la que se encuentran sus estudiantes.

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