Secretos de un ‘hacker’

El célebre Kevin Mitnick habló con <b>El Espectador</b> sobre su vida, un carrusel de aventuras tan sorprendente que linda con la ficción.

Kevin  Mitnick, un aventurero sin fin, un ícono de la tecnología, un personaje polémico al que Hollywood le ha dedicado varias películas, estuvo por estos días de visita en Colombia. No sólo para ver a la mujer que le robó el corazón, sino porque debía supervisar algunos negocios de la compañía Lock Net Limitada, especializada en seguridad informática, de la cual es socio hace algunos años.

Si usted teclea Kevin Mitnick en Google aparecen más de un millón de referencias a su nombre, pues este estadounidense de 44 años, con cierto aire de bonachón, es el Dios de los hackers y hasta hace algunos años el dolor de cabeza de las centrales de inteligencia de su país. No en vano, Mitnick ostenta el título del Hacker más famoso del mundo, reconocimiento que ganó al entrar en los centros de cómputo de diferentes multinacionales, desde su computador personal, en una habitación de su residencia de Dallas (Texas).

Mitnick se convirtió en hacker cuando apenas tenía 16 años. La curiosidad lo impulsó a franquear la comunicación telefónica de la residencia de un amigo. “Logré hacer una broma a esta familia al interceptar su teléfono y poner el sonido de una operadora de un teléfono público. De manera que cada vez que allí querían hacer una llamada, una voz femenina decía: por favor, deposite 25 centavos”, recuerda Mitnick con una sonrisa pícara que deja entrever el niño travieso que aún lleva en su interior.

Sin embargo, lo que empezó como una serie de bromas inofensivas de un adolescente inquieto intelectualmente, se convirtió en acciones cada vez más astutas y peligrosas. Si bien es cierto que Mitnick jamás robó a nadie y, según dice, su intención nunca fue la de perjudicar a otros, su intromisión en sistemas de información ajenos causó estragos en distintas compañías.

Un ‘hacker’ arrepentido

Al hablar de los crímenes informáticos de los que fue acusado y condenado por las autoridades norteamericanas, Mitnick deja entrever cierto aire de lamento. Con el mentón apoyado en su mano señala que se introdujo en compañías como Nokia y


Motorola, entre otras, porque quería conseguir información sobre sus desarrollos en teléfonos celulares. “Mi interés era obtener el firmware o código de los programas que están en un chip, con el propósito de entender cómo funcionaban. Desde luego reconoce, acceder a ese programa sin autorización fue un delito”.

Lo cierto, es que Mitnick pasó barreras prohibidas y por ello tuvo que pagar cinco años de prisión. Aunque hoy reconoce que incurrió en una falta grave, por la cual fue castigado, sostiene que su interés siempre fue aprender y que nunca se le acusó de robo o de venta de información privilegiada de terceros.

“Las hazañas de un verdadero hacker no buscan lastimar, parten de la necesidad de probarse a sí mismo que se es capaz de crear un sistema”. Y agrega: “Me arrepiento de haber causado daño, de haber perjudicado a las compañías que perdieron dinero, al tener que reconstruir sus sistemas, blindarlos, protegerlos, establecer nuevas políticas de seguridad, etc. La verdad, quisiera no haberlo hecho”.

De cualquier forma, Mitnick aprendió la lección y hoy utiliza sus conocimientos asesorando en seguridad informática a reconocidas compañías de diferentes lugares del mundo. Académicos, centrales de inteligencia, multinacionales, entre otros, buscan al famoso personaje para que los oriente en sus políticas de seguridad e incluso haga pruebas de intrusión para determinar las falencias o vulnerabilidades de sus sistemas.

Una labor que Mitnick combina dictando seminarios y charlas en varios países, pues ha comprobado que después del 11 de septiembre el mundo cambió y las compañías están cada vez más interesadas en cuidar el tesoro de su información.

En sus ratos libres Mitnick se dedica a escribir su autobiografía, la cual planea publicar a finales de este año. Varias editoriales están interesadas en este controvertido libro, en el que revela sus secretos como hacker, y que sin duda promete ser un éxito entre sus admiradores alrededor del mundo.

Palabras clave

‘Hacker’: persona que siente una gran pasión por romper sistemas de seguridad. Esto se convierte en un reto personal, que tiene como finalidad detectar las vulnerabilidades del sistema para corregirlas.

‘Cracker’: persona mal intencionada que con el objetivo de causar daño o lucrarse, rompe seguridades y roba datos valiosos de sistemas informáticos.

Pruebas de Intrusión: intentar romper los esquemas de seguridad de una empresa para auditar sus sistemas y saber qué tan vulnerables son. Al final del proceso el auditor entrega un informe con las falencias y posibles soluciones.

Temas relacionados