Google destapa infieles

El servicio Street View permite visualizar la cotidianidad de las personas.

Las esposas celosas han desarrollado una especie de olfato y de capacidad extraordinaria para detectar si su marido les está siendo infiel. Trucos como oler su ropa, revisar el celular y hasta contratar a un detective privado se habían convertido en los mecanismos más eficaces para corroborar si su pareja tenía una aventura. Sin embargo, con las nuevas tecnologías parece que esta tarea será mucho más sencilla.

Frecuentemente se conocen casos de relaciones que terminan por una foto o un mensaje publicados en Facebook, pero con la nueva herramienta de uno de los buscadores más populares de la internet, Google Street View (que solamente está habilitada en Estados Unidos, Italia, Francia, Holanda, Japón, Australia, Nueva Zelanda, España e Inglaterra), cualquier sospecha puede disiparse con facilidad.

Así lo ha comprobado una mujer inglesa que desconfió de la palabra de su marido, cuando le dijo que estaría un par de días en un viaje de negocios. Ni corta ni perezosa decidió seguir los movimientos de su esposo a través de Google Street, una aplicación que cubre con cámaras de 360 grados 36.000 kilómetros de calles y carreteras de 25 ciudades del Reino Unido. Se trata de un servicio que eriza la piel por su parecido con el Gran Hermano de 1984, ya que permite al internauta usar el zoom para ver las calles de cualquier lugar como si fuera un transeúnte.

La desconfiada mujer ubicó el automóvil de su marido, que reconoció por los tapacubos, parqueando en una casa desconocida, ubicada en Londres y no en la ciudad donde supuestamente se encontraba de viaje. Después de comprobar que tenía una aventura comenzó los trámites del divorcio, mientras que los abogados del afectado se las ingenian para demandar a Google por invasión de la intimidad.

La empresa se ha defendido alegando que toda persona puede solicitar que se elimine su imagen, una opción que se habilitó el mes pasado luego de las constantes críticas que el servicio ha tenido en el Reino Unido. Tanto así, que esta semana residentes del barrio Milton Keynes bloquearon el carro de un funcionario de Google Street View que se encontraba tomando fotos de las casas de la zona.

No sólo en el Reino Unido se ha cuestionado esta herramienta. En abril del año pasado una pareja estadounidense, Christine y Aaron Boring, demandó a Google por violación de la privacidad y por haberles causado un “sufrimiento mental”. A pesar de que hace dos meses los tribunales de Pensilvania desestimaron la demanda, el caso es el vivo ejemplo de la necesidad de crear una regulación que establezca límites para no violar la privacidad de los usuarios de las nuevas tecnologías.

Así lo ha hecho saber la organización Privacy International, que ha criticado constantemente este tipo de aplicaciones, porque considera que “las imágenes se han captado sin el permiso de la gente para un uso comercial, lo que no es aceptable desde el punto de vista legal”.

Temas relacionados

 

últimas noticias

Se refina el Torrontés