“La compulsión es el peor problema del hombre”

Miguel Cote es psiquiatra y experto en farmacodependencia.

Su experiencia, que se extiende a lo largo de 15 años de práctica profesional con pacientes adictos a todo tipo de sustancias, le da pie para hablar con propiedad acerca de los peligros de las drogas y los daños que generan en el cerebro y en el cuerpo de quienes abusan de ellas.

¿Qué es una adicción?

Regularidad para la OMS es consumir más de tres veces en tres meses de cualquier cosa. Cuando ya hay una regularidad, se comienza a presentar un “acostumbramiento”, que es lo que llamamos neuroadaptación: su organismo se acostumbra y usted necesita más dosis para sentir lo mismo.

¿Es una enfermedad?

La farmacodependencia es un proceso crónico y progresivo. Es crónico porque nadie se vuelve adicto la primera vez que consume, sino que aparece con el tiempo.

¿Por qué unas personas se hacen adictas y otras no?

Hay factores de riesgo y protectores. Factores protectores como probar la sustancia y que no le guste, tener familia, la crianza, sentirse querido por sus padres. Factores de riesgo son todo lo contrario. La predisposición genética, una infancia y unos primeros años de vida traumáticos, en donde pudo haberse dado maltrato infantil, abuso de las drogas de los padres, alcohol.

¿Por qué usamos drogas?

Si usted me pregunta cuál es el problema más grande de la humanidad, yo le diría que es la compulsión, el deseo compulsivo hacia algo: hacia ser blanco, a tener plata como el tipo de DMG, al poder, sólo por ponerle ejemplos regionales. La adicción es una forma de permitir que el ser humano se deje llevar únicamente por sus compulsiones.

¿Hay recuperación de una adicción?

Hay que hacer un proceso de desintoxicación y definir el nivel de intervención.

¿Cuál podría ser un escalafón de las sustancias más dañinas y las más adictivas?

Cualquier sustancia en exceso daña. Entre las que dañan más rápido están el bazuco, el pegante, las pepas (drogas de diseño) y después vendría la marihuana. La gente fuma marihuana y dice que no pasa nada. Ahora, los estudios muestran que tenemos receptores propios de marihuana que se llaman receptores endocanabinoicos y al alterarse provocan alteraciones y dependencia física. El uso de marihuana puede destapar la presencia de enfermedades mentales como la esquizofrenia.

¿Por qué las drogas de diseño dañan más rápido?

Porque son sustancias que han sido sometidas a tecnologías que hacen que actúen sobre receptores específicos. En el común de la gente hay un error muy grande y es que se piensa que porque es droga de diseño es más segura.

¿Los tratamientos funcionan?

Lo primero que es necesario decir es que lo más útil es la prevención y la educación. El tratamiento es más efectivo cuanto más temprano se comience y cuanto más interdisciplinario sea. Acá hay un problema bien complejo, cada profesional maneja muy bien su parte, pero no trabajan en equipo. No se continúan, no se articulan, sino que se descalifican.

¿El tratamiento es sólo farmacológico?

No. También se trata de reconectar al individuo con el mundo a través de la creación de nuevos hábitos, habilidades y destrezas para generar una disciplina de nuevo: una persona que está en este tipo de terapias no se sienta a trabajar dos horas, prefiere ir a emborracharse o lo que sea.

¿Hay una cura para la farmacodependencia?

En este momento se estudian medicamentos, para pacientes con cuadros severos, que la persona debería tomar permanentemente, como si se tratara de un tratamiento para la hipertensión, por ejemplo. Hablo de casos severos de gente muy joven que consuma mucho y que haya desarrollado una enfermedad mental que lo hace hacer cosas terribles. El desarrollo está ahí, en tratar de frenar químicamente ciertas áreas del cerebro. La mejor cura es la educación y enseñar a la gente a autocontrolarse, a ser responsable de sí mismo.

Temas relacionados
últimas noticias