“Universidades más conocidas no siempre son las mejores”

Jamil Salmi, experto del Banco Mundial, lanzó el martes en Bogotá un libro sobre las fórmulas de éxito para crear universidades de talla mundial.

De los rankings sobre las mejores universidades del mundo, cada día más populares, podría decirse lo mismo que de las roscas: “Lo malo es no pertenecer a ellas”. Jamil Salmi, experto en educación superior del Banco Mundial, quien lanzó ayer el libro El desafío de crear universidades de rango mundial, habló sobre la importancia y los alcances de estas clasificaciones.

¿Qué es una universidad de rango mundial?

Las universidades que figuran en rankings, como el de Shanghai o el Times Higher Education, tienen a los egresados más reconocidos, contribuyen a la investigación científica, a la transferencia tecnológica a las empresas y a las innovaciones sociales.

¿Cuál es el secreto de esas universidades?

Uno es la concentración de talento. Tener los mejores investigadores, profesores y alumnos. El segundo secreto, tener fuertes recursos públicos y privados. Por último, buena gobernabilidad y una cultura de la excelencia.

De las universidades colombianas sólo la de los Andes figura en el ‘ranking’ de Shangai. ¿Es importante?

Para mí los rankings no son tan importantes. Lo fundamental es analizar las debilidades y las fortalezas, así como plantear metas para mejorar. En Colombia existe la Universidad Minuto de Dios, que no es una de las mejores, pero ofrece educación a las clases más pobres. Uno puede ser una buena universidad sin ser de rango mundial.

¿Colombia podría tener universidades en los primeros lugares?

Creo que es mejor pensar cuáles son las áreas en las que vamos a ser de rango mundial. Hay que pensar en la dimensión de tiempo. Harvard es el resultado de 400 años de historia. Oxford tiene casi 1.000. Pensar que dentro de 20 años se puede transformar una universidad colombiana puede ser un poco ambicioso.

Usted plantea algunas estrategias, ¿cuáles son?

Hay tres. Tomar una institución que ya existe y mejorarla, fusionar dos o tres, o crear una desde cero. Todas tienen ventajas y desventajas.

¿Cómo lograr el cambio de instituciones estancadas?

Con un liderazgo que no tenga miedo del cambio y de la autocrítica.

¿Cómo ve a Colombia?

Tiene un sector dinámico, pero no hay instituciones de primer nivel. Creo que las universidades sufren por falta de recursos. En EE.UU. el gasto por alumno es de US$100.000 al año y aquí en Colombia no debe pasar de US$2.000 o US$3.000. Ahí ya hay una brecha. También tienen problemas de gobernabilidad.

¿Es bueno que existan ‘rankings’ en cada país?

Me parece que hasta hoy tanto el Gobierno como las universidades han sido tímidos en divulgar información. Temen que la gente se dé cuenta de ciertas cosas. No siempre las universidades más conocidas son las mejores.

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