Carlos Espinel, entre el arte y la ciencia

Un médico por los pasillos de los museos.

A Rembrandt le diagnosticó una arteritis temporal que debió causarle fuertes dolores de cabeza. A Miguel Ángel Buonarroti, gota y muy posiblemente cálculos renales. Al niño que sirvió de modelo a Caravaggio para pintar su famoso Cupido dormido, una artritis reumatoide juvenil. En La Fornarina de Rafael vio los síntomas clásicos de un cáncer de seno.

Por más de diez años, el médico colombiano Carlos Hugo Espinel ha recorrido los pasillos de museos en Roma, Milán, París o Washington como si se tratara de pasillos de un hospital. En retratos y autorretratos de pintores de todas las épocas ha encontrado pacientes que esperaron por más de 500 años un diagnóstico para sus secretos padecimientos.

Espinel bautizó esta disciplina como Artscience. A través de conferencias y cursos, enseña a sus alumnos a concentrarse en la observación para descubrir lo que millares han tenido frente a sus narices pero nunca han visto. “El objetivo principal de Artscience es descubrir y crear”, explica Espinel, quien ve en su esfuerzo un modelo de aprendizaje basado no en la memoria y la repetición de conceptos sino en la observación cuidadosa.

Para su colega Roosevelt Fajardo, director de la División de Educación de la Fundación Santa Fe, y quien lo invitó esta semana a participar en el Simposio Vivir Más y Mejor, “con el avance de la tecnología ordenamos tomar una tomografía para saber si un paciente tiene o no apendicitis, y estamos perdiendo la capacidad de observación. Él enseña a los médicos cómo descubrir cosas a través de la simple observación”.

Espinel estudió medicina en Manizales pero viajó muy temprano a Estados Unidos, donde se especializó en medicina interna, nefrología y posteriormente en cardiología en el Colegio Médico de Virginia. Uno de sus primeros aportes y por lo que se daría a conocer en todo el mundo fue inventar una fórmula matemática para diferenciar los tipos de falla renal.

“El tema renal ha sido su pasión. Trabajó en el Congreso de Estados Unidos para que las cajas de alimentos incluyan el contenido de minerales y nutrientes. Eso se conoció como Ley Espinel”, explicó Fajardo.

Para este inquieto médico no existen las fronteras entre especialidades a la hora de solucionar problemas. Aunque su campo es la nefrología y la cardiología, le gusta navegar en aguas de la neurología, cancerología o dermatología. “El método para observar me da esa posibilidad”, dice desde su oficina en Virginia. Actualmente dirige el Blood Pressure Center en Arlington, Estados Unidos, y es profesor de Georgetown Universitiy en Washington. Sus hallazgos han sido registrados por revistas tan importantes como JAMA y The Lancet.

Temas relacionados
últimas noticias