¿Es insano el celibato?

Expertos sostienen que no hay relación directa entre castidad y pederastia.

Los escándalos de abusos sexuales en la Iglesia católica han reabierto el debate acerca de si hay en esa institución, y concretamente en el voto de castidad que se exige a sus miembros, algún factor que haga que los sacerdotes sean más proclives a la pederastia.

Los expertos consultados coinciden en negar cualquier relación directa entre celibato y pederastia. “¿Ser sacerdote o célibe te inclina hacia la pederastia? No. ¿Ser pederasta te inclina hacia el sacerdocio? Sí, porque la Iglesia actúa como elemento protector, pues el pederasta piensa que es mejor caer en manos del obispo que del fiscal”, asegura Pere Font, director del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja de Barcelona.

Font considera que la Iglesia, sin quererlo, se ha convertido en un refugio para abusadores de menores. “Los instintos pederastas aparecen en la adolescencia y la juventud temprana. Es decir, que cuando uno entra en el seminario ya presenta ciertos estímulos y el celibato complica esta situación porque no ofrece una salida diferente a las necesidades sexuales de un pederasta”.

Francisco Alonso Fernández, presidente del Instituto de Psiquiatras de Lengua Española, coincide con este planteamiento y explica que las personas que sienten una atracción por los niños eligen profesiones que les permitan estar en contacto con ellos. “Los estudios mencionan a los monitores, entrenadores deportivos, curas y conductores de autobús escolar”, afirma. Y agrega que concretamente en el caso de los religiosos, el celibato “puede activar la tendencia hacia los muchachos. Es lógico que una persona que no es capaz de tener una relación con un adulto busque refugio en un grupo que le obliga a mantenerse casto”.

Por su parte, el coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología, Ignacio Moncada, advierte que el reprimir el instinto sexual pone a la persona en una situación de estrés psicológico: “A lo mejor, al intentar evitar relaciones con mujeres y estar en contacto con menores, aparece ese impulso”. Y concluye insistiendo en que lo importante es que la Iglesia tome medidas porque en últimas estas teorías terminan siendo un intento de encontrarle una causa a algo que no es disculpable.