India sufre el peor ataque en una década en Cachemira

Cachemira, uno de los territorios más militarizados del mundo, es objeto de litigio entre Pakistán y la India, que han librado por este territorio dos guerras y numerosos conflictos bélicos menores.

La jefa del Gobierno regional, Mehbooba Mufti en  la sede del ejército indio en Srinagar,  Cachemira.  / EFE
La jefa del Gobierno regional, Mehbooba Mufti en la sede del ejército indio en Srinagar, Cachemira. / EFE

En los últimos meses la relación entre la India y Pakistán ha ido empeorando paulatinamente, especialmente en las últimas semanas y después de que en la Cachemira india explotarán las protestas contra Nueva Delhi tras la muerte de un joven insurgente.

Como consecuencia de la violencia de estas manifestaciones y la represión de la policía en los últimos dos meses y medio al menos 85 personas han muerto y más de 10.000 han resultado heridas, cientos de ellas con lesiones oculares, incluyendo ceguera total, como consecuencia de perdigones para contener a los manifestantes.

La India ha acusado reiteradamente a Pakistán de apoyar el "terrorismo transfronterizo" y de permitir y auspiciar el funcionamiento en su territorio de grupos terroristas que tienen como objetivo atacar objetivos indios y atizar las protestas entre la población cachemir.

Cachemira, uno de los territorios más militarizados del mundo, es objeto de litigio por Pakistán y la India, que han librado por este territorio dos guerras y numerosos conflictos bélicos menores.

El peor atentado

Para complicar aún más las cosas, India sufrió este lunes 19 de septiembre el ataque más duro en más de una década contra una base militar en Cachemira por la acción armada de un grupo insurgente contra la instalación de Uri, cerca de la frontera de facto con Pakistán, que causó la muerte de 17 soldados y la acusación de Nueva Delhi a Islamabad.

Cuatro atacantes lograron penetrar en horas de la madrugada y cuando se producía el cambio de guardia en la base de Uri, sede de un batallón de infantería, a apenas unos kilómetros de la Línea de Control (LoC) que sirve de límite a Pakistán y la India.

El Comando Norte del Ejército indio indicó que los terroristas penetraron en la base "fuertemente armados" y atacaron una zona vulnerable de la instalación, donde mataron a 17 soldados.

El directo general de Operaciones Militares indio, teniente general Ranbir Singh, indicó en rueda de prensa que “entre 13 y 14 de las víctimas se debieron a que las tiendas y demás alojamientos se incendiaron”.

Singh indicó que de acuerdo con las primeras informaciones los cuatro asaltantes eran extranjeros y miembros del grupo terrorista Jaish-e-Mohammad (JeM). Aseguró que en el lugar se han encontrado “algunos artículos con marcas paquistaníes” y afirmó que se contactó con las autoridades de ese país para expresar la “grave preocupación de la India”.

Mucho más contundente se mostró el ministro indio del Interior, Rajnath Singh, que no dudó en acusar a Pakistán de ser un estado terrorista y de estar detrás del atentado.

Inmediatamente el jefe de la diplomacia paquistaní, Sartaj Aziz, tildó de “irresponsables” las acusaciones del Gobierno indio a Pakistán y afirmó que ese tipo de comentarios buscan “confundir” a la opinión pública mundial.

“Se debe entender que la situación en la Cachemira ocupada por India no es culpa de Pakistán sino directa consecuencia de una ocupación ilegal y una larga historia de atrocidades que han ocasionado más de 100.000 muertos”, dijo.