Steven Seagal ahora persigue a inmigrantes ilegales

El actor es ayudante del sheriff del condado de Hudspeth, en Texas, en la frontera entre EE. UU. y México.

No se trata de un acto promocional ni de un papel de ficción. Steven Seagal, según informó el sitio de farándula TMZ, quiere utilizar todas sus energías en cerrar la frontera a las personas indocumentadas.

El protagonista de películas de acción juró el cargo de ayudante del sheriff a mediados de este mes de octubre. Como si fuese el protagonista de una de sus películas, se puso la estrella de oficial en servicio y fue fotografiado con un fusil de mira telescópica, mientras atendía a las instrucciones de su superior.

Agente también en la televisión

El actor trabajará a jornada completa como representante de la ley, algo que no tiene nada que ver con su programa de televisión llamado "Steven Seagal: Lawnman".

En el mismo, la estrella de cine explica su labor como agente de la ley en el estado de Luisiana, y el espacio, emitido en el canal A&E, se centra en la figura de este actor y en el uso de sus dotes en artes marciales como policía asistente en la localidad de Jefferson Parish.

Durante los últimos 20 años, Seagal, experto en aikido y kárate, ha trabajado de forma regular con la oficina de esta policía local, cuyas tareas incluían patrullar la ciudad, aleccionar a nuevos oficiales en el uso de armas de fuego y técnicas de combate cuerpo a cuerpo, además de colaborar con la fuerza de elite policial SWAT.

"He estado dos décadas bajo el radar de la gente", dijo Seagal en 2010, en un comunicado divulgado cuando se empezó a emitir el programa. "He decidido trabajar con A&E en esta serie, porque creo que es importante mostrar al país todo el trabajo que llevamos a cabo en el área de Nueva Orleans, en el escenario post-Katrina", añadió el intérprete, en alusión al devastador huracán que arrasó la zona en agosto de 2005.

Los episodios de la serie ponen imagen a las investigaciones y acciones del actor y su equipo contra el crimen, además de la faceta más íntima de Seagal, una vez que termina su horario laboral: su pasión por el budismo y la cultura oriental.

En este sentido, y siguiendo con sus tareas de colaboración con la policía, el actor se enfrenta a una posible demanda por su participación en un operativo del controvertido alguacil del condado estadounidense de Maricopa, Joe Arpaio, el último mes de marzo.

Seagal y su equipo de grabación del programa de televisión participaron en la redada contra la vivienda de Jesús Sánchez Llovera, para investigar acusaciones de posibles peleas clandestinas de gallos. Sánchez Llovera presentó una reclamación ante la justicia de por lo menos 25.000 dólares (unos 18.000 euros) por los daños sufridos, informó el periódico local Arizona Republic.

Tras aquella intervención, TMZ indicó que Sánchez Llovera consideraba responsables a Seagal y al alguacil Arpaio de la muerte de uno de sus perros, un cachorro de once meses. El portal también aseguraba que los agentes mataron aproximadamente a cien gallos que le pertenecían al hispano.

Seagal, quien también forma parte del grupo de voluntarios de Arpaio, llegó al lugar para grabar el operativo junto a su equipo en un tanque, lo que provocó daños a la entrada principal de la casa, aseguró el presunto afectado.

Y todo ello cuando crece el acoso a los “sin papeles” en Estados Unidos, una época de particular hostilidad hacia ellos, desde la ley de Arizona, que permite a las autoridades locales indagar el estatus migratorio de una persona y penalizar a quienes alberguen o transporten a indocumentados. Ha habido otros cuatro Estados que le han seguido con legislaciones consideradas racistas, especialmente en Georgia y en Alabama.

La crisis económica y el aumento del paro han hecho que el sentimiento antiinmigrante se refuerce, algo también favorecido desde que el Tea Party tiene más peso en el Partido Republicano. Y eso que el presidente Obama ha incrementado el número de policías fronterizos y ha mejorado los métodos de vigilancia con el fin de que la línea divisoria con México sea menos permeable de lo que había sido hasta ahora.

El próposito último de Obama era aprobar una ley migratoria que permitiera la legalización de los once millones de indocumentados que ya están trabajando en Estados Unidos, algo que parece muy difícil al no contar con los votos suficientes en el Congreso en esta legislatura.