"Restrepo quería la fama, pero no en los premios Oscar"

Marcela, Lucero y Catherine cuentan la historia de Juan Sebastián, el colombiano que se fue a la guerra afgana con EE.UU. y murió. Hoy, su apellido da nombre a un documental nominado por la Academia.

“Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles".

La frase, del escritor alemán Eugen Berthold Friedrich Brecht, reposa en la lápida de Juan Sebastián Restrepo Pardo. Aquí, en medio del extenso verde del cementerio Jardines de Paz, al norte de Bogotá, su tía Lucero no oculta la tristeza y rabia por la suerte que corrió su muchacho. Mientras arregla la tumba de este colombiano, que podría ser famoso este 27 de febrero, desahoga su dolor.

“Juan Sebastián era muy amable, contaba con lo necesario para ser feliz. Tenía 20 años de edad cuando murió”, explica. “Pareciera que le hubiesen lavado el cerebro, pues es absurdo pensar en ir a una guerra. Aquí estaba Catherine, su novia y madre de su hija Ariana. También su primo, el que tanto quería: Andrés, mi hijo. Pero él decidió irse y mira dónde estamos ahora".

Juan Sebastián Restrepo Pardo partió de su natal Huila a los Estados Unidos cuando tenía 6 años de edad. En ese entonces, según comenta su madre Gloria Marcela Pardo desde Pembroke Pines (Florida, Estados Unidos), llegó el momento de ir al país del norte en busca de oportunidades.

“Me vine a Estados Unidos en 1993 con una tía, con Juan Sebastián y con Iván, su hermano mayor, que por ese entonces tenía 9 años de edad. Sebastián estudió aquí, hizo su High School, pero a pesar de lo pequeño que lo traje, no perdió su esencia de colombiano, de hecho después se fue a vivir a Colombia", comenta.

Amante del fútbol tradicional, más que del americano, y apasionado por hacer música, Juan Sebastián decidió en 2005 radicarse en Colombia para estudiar en la Academia Luis A. Calvo, de la Universidad Francisco José de Caldas, en Bogotá. “Me decía que le encantaba cómo sonaba el violín. Él quería aprender a tocar instrumentos y quedarse en Colombia. Me decía también que le gustaría trabajar en la venta y compra de apartamentos, algo así como el sector inmobiliario”.

Sin embargo, se suerte rápidamente cambió. “Juan Sebastián era muy andariego, quería estar allá, pero también aquí y regresó. Le sugerí que, como él era tan dado a ayudar a las personas, estudiara algo que le permitiera servir a la gente. Específicamente enfermería”.

En efecto, Juan Sebastián decidió estudiar enfermería, pero su carrera, por lo menos en las aulas, sólo le duró unos meses. A él le rondaba la idea de ayudar económicamente a su madre, una santandereana terapista física a la que las cifras no le cuadraban y que en Estados Unidos había tenido a su hijo Pablo. Entonces alguien le habló de las ventajas que para su familia implicaba vincularse al Ejército de los Estados Unidos. Y sin pensarlo se puso el uniforme.

Rumbo a Europa

Juan Sebastián pasó a ser conocido simplemente como Restrepo. “Recibieron un exigente entrenamiento físico en Oklahoma y en Texas. A raíz de los conocimientos que adquirió de enfermería, lo fueron formando como paramédico. Pero no es cierto, como han dicho en otros medios, que él fuera enfermero de carrera o que se haya ido al ejército estadounidense con el fin de obtener la nacionalidad, él no necesitaba de eso”.

En noviembre de 2006 recibió la orden de trasladarse a Italia. Tenía que alternar entre ese país y Alemania y, según comenta su madre, estaba feliz, como solía estar la mayor parte del tiempo. No obstante, el 25 de mayo de 2007 todo cambió. “Ese día tenía que partir a Afganistán. Recuerdo que él me contó que en Italia había sufrido un golpe muy fuerte en la cabeza, le dije que lo pusiera de argumento para no ir, pero no. Él me decía que no se iba a separar de sus compañeros, estaba seguro de que regresaría a ver a Catherine y a su pequeña Ariana”.

La señora Gloria Marcela confiesa que ella estaba segura de que su hijo estaría a salvo. “Tenía miedo por Irak, no por Afganistán, donde se supone que los estadounidenses tenían mayor dominio".

No obstante, cerca de dos meses después de que Restrepo se instalara en Afganistán, la Embajada de Estados Unidos en Colombia emitió un comunicado, mientras Gloria Marcela era informada.

“La Embajada de Estados Unidos lamenta el fallecimiento del soldado Juan Sebastián Restrepo, quien murió en el cumplimiento del deber mientras adelantaba operaciones de combate en Afganistán, el 22 de julio de 2007. El soldado Restrepo era paramédico del Ejército de Estados Unidos. Su cuerpo será enterrado en Colombia. Lo sobreviven su madre, su padre (Gerardo, radicado en Canadá) y dos hermanos. Había nacido en Neiva y crecido en Pembroke Pines, Florida.

El soldado Restrepo sirvió en el Ejército de Estados Unidos durante un año y medio. Entre los reconocimientos póstumos que ha recibido están la Estrella de Bronce, el Corazón Púrpura y la Insignia Médica de Combate. El Ejército de Estados Unidos le rendirá honores militares completos”.


Catherine y Ariana

Es la mañana de un sábado que apunta a ser soleado. Por esa razón, Catherine prefiere que esta charla se haga sentados en una banca en las afueras de su apartamento. Allí, recordando lo bello que Juan Sebastián tocaba el violín y la guitarra, empieza a hablar de un hombre con espíritu aventurero. “Por eso no juzgo que se haya ido a Afganistán, porque si le hubiera dicho que me iba de carnada de leones a África, no me habría detenido”.

Catherine Franco, mujer que recuerda con alegría, más que tristezas, al padre de su hija, con quien sostuvo una relación desde agosto de 2005, suelta la carcajada tras el lapsus que tuvo al no recordar con exactitud la fecha en que nació Ariana: ¡10 de noviembre de... 2006!. “Recuerdo que cuando tenía seis meses de embarazo le dije por teléfono que estaba embarazada. Durante los meses anteriores le hablé de una sorpresa. Y el día que nació nuestra hija llegó a Bogotá y estuvo con ella dos semanas y tuvo que regresar”.

Aquellas semanas, cuenta Catherine, le sorprendió que Juan Sebastián siempre mantuvo a su hija sobre su pecho, un bonito recuerdo que contrasta con la manera en que terminó esta historia. “Así como me dolió mucho cuando él me dijo que se iba, porque estaba muy enamorada y porque tengo otra hija mayor que estaba muy apegada a él, también me dolió una carta que llegó de George Bush lamentando su muerte. Para él era uno más y, la verdad, quise ser ese señor que le lanzó un zapato”.

Según Catherine, la versión según la cual él se fue al Ejército de Estados Unidos para ayudar económicamente a su madre no fue la razón de peso para su partida. Asegura que la señora Gloria Marcela es una excelente madre y siempre ha respondido por los suyos. A su juicio, se trató de un llamativo nuevo mundo para él, donde le exigirían a su cuerpo, podría cumplir otro sueño de hacer paracaidismo y podría ayudar a mucha gente.

Esta mujer recuerda que Juan Sebastián vio por última vez a su hija dos meses antes de fallecer, a través de una webcam. “Siempre pensé que regresaría. Cuando él murió, la niña tenía nueve meses. Ahora no ha sido fácil vivir el día a día con una niña que pregunta por qué su papá está en el cielo y no se puede visitar. Por eso no llevo a mi hija al cementerio, prefiero que conserve a su padre a través de las cosas bonitas de las que le habla la familia. Juan Sebastián Restrepo quería la fama, pero no en los premios Oscar. Quería ser reconocido por la música que pensaba hacer”.

Finalmente, esta mujer dice que no ha sido capaz de ver el documental nominado al premio de la Academia. Sin embargo, sí espera que gane, pues lo consideraría un tributo a los soldados que siguen en una guerra cuyas causas son totalmente desconocidas por ella.

Nominado en los premios Oscar

El día a día del segundo pelotón estadounidense de la Brigada Airborne número 173, que operaba en el valle Korengal de Afganistán y al que estaba vinculado el colombiano, fue registrado por el fotoperiodista Tim Hetherington y el también periodista y escritor Sebastian Junger, quien, además, publicó el libro War, que este año será editado en español.

Luego de 150 horas de grabación, en el que los soldados hablaban ante la cámara del tema que quisieran, el trabajo se tradujo en un documental que adquirió el nombre de Restrepo, en tributo al colombiano que cayó aquel 22 de julio de 2007 cuando el campamento en el que estaban fue atacado por los talibanes. Restrepo, ganador del Gran Premio del Jurado para Documentales en el Festival de Sundance 2010, está seleccionado por la Academia de Hollywood para competir en los Premios Oscar, que serán entregados este domingo en el Teatro Kodak de Los Ángeles (Estados Unidos), a partir de las 8:30 p.m. hora colombiana, con transmisión de TNT.

Los otros documentales nominados a los premios Oscar

‘Inside Job’

Director: Charles Ferguson.

El actor y guionista norteamericano Matt Demon es el encargado de la conducción de este especial audiovisual que se mete de lleno en el mundo de Wall Street para mostrar esa cotidianidad que pocas veces se ve. Pirámides, venta de cocaína y prostitutas caracterizan el lugar.

‘Waste Land’

Director: Lucy Walker.

Los personajes principales de este documental son personas que viven en la basura. Se trata de los llamados ‘catadores’, que en el medio nacional se conocen como ‘recicladores’, quienes utilizan los desechos como medio de subsistencia y, en algunos casos, como vivienda. La grabación de este audiovisual duró tres años.

‘Gasland’

Director: Josh Fox.

El propio creador del documental recibió una carta en la que una compañía energética le ofrecía arrendar parte de su terreno, en el que se encontraba un importante yacimiento de gas natural, para explotarlo con un polémico método de perforación. El documental involucra a Dick Cheney, exvicepresidente de los Estados Unidos.

‘Exit through the Gift Shop’

Director: Banksy.

El reconocido Banksy, el grafitero para algunos y el vándalo para otros, es la figura principal de este documental en el que este personaje urbano expone interesantes reflexiones, como el rol del arte contemporáneo y la necesidad de consolidar el grafiti como medio de expresión en la actualidad.

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@AlfonsoRicoT