30 Oct 2019 - 12:50 a. m.

Funcionarios de Fiscalía investigan supuesto crimen contra líder en Cauca

Flower Jair Trompeta fue encontrado sin vida en la mañana de este martes 29 de octubre. Mientras que pobladores de la zona que reportaron la muerte aseguran que los perpetradores del asesinato son militares, quienes lo habrían torturado antes de matarlo, el Ejército asegura que murió en un enfrentamiento con tropas y que estaba armado.

Redacción Judicial

Indígenas caucanos han denunciado la violencia sistemática que se ha ejecutado en la zona desde la firma del Acuerdo de Paz, contra ellos y contra los pobladores no indígenas también. / Ernesto Guzmán Jr.
Indígenas caucanos han denunciado la violencia sistemática que se ha ejecutado en la zona desde la firma del Acuerdo de Paz, contra ellos y contra los pobladores no indígenas también. / Ernesto Guzmán Jr.

En la mañana de este martes, las primeras versiones del crimen contra Flower Jair Trompeta, en Corinto (Cauca), revelaron el supuesto asesinato y tortura al defensor de derechos humanos a manos de militares. Quienes reportaron su muerte denunciaron que el hombre habría sido detenido por hombres del Ejército, que le habrían causado la muerte, a la altura de la vereda La Laguna, en Corinto, y que además habían metido su mano a un máquina de pelar café, antes de asesinarlo. 

(En contexto: Denuncian asesinato de defensor de derechos humanos en Corinto (Cauca))

Por lo menos tres funcionarios de la Fiscalía fueron designados para iniciar la investigación de estos hechos. Así lo confirmó el Ejército en un reciente comunicado de prensa en el que además dieron más detalles de su versión de lo ocurrido en la zona. La entidad castrense aseguró que hacia las 9:40 de la mañana, tropas del batallón ocho de alta montaña entraron en combate con un Grupo Armado Organizado conocido como Dagoberto Ramos.  El resultado de ese enfrentamiento fue la muerte de Flower Jair Trompeta.

Según el Ejército, el defensor tenía en su poder un fusil, un lanzagranadas de fabricación artesanal, material explosivo y municiones, además de que la Fiscalía lo investiga por el delito de receptación (cuando una persona ayuda o encubre a los responsables de un delito, en este caso, ocultando los hechos). Además de revelar que las autoridades ya se encuentran en la zona, mediante un comunicado de prensa el Ejército denunció que, por problemas de seguridad, no se han podido adelantar las tareas de investigación. 

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“En el momento de la diligencia, las unidades militares y policiales fueron objeto de una asonada por parte de la comunidad, que alteró el lugar de los hechos, sustrajo el cuerpo, y logró retener el material explosivo y el lanzagranadas artesanal, pero no el fusil. La investigación está en manos de la Fiscalía, que tiene a disposición mediante el SPOA correspondiente, el material de guerra incautado a la persona muerta, además del material fílmico y fotográfico realizado por el personal militar”, explicó el Ejército. 

Quienes participaron en la operación, agregó la entidad castrense, se encuentran respondiendo a los requerimientos del ente investigador. La versión de los pobladores de la zona es opuesta a la del Ejército. De acuerdo con familiares de la víctima, Trompeta fue retenido por miembros de la Fuerza Pública que lo habrían torturado “metiéndole la mano en máquina despulpadora”, para luego asesinarlo. Otros pobladores de la zona han explicado otra posibilidad: que el defensor de derechos humanos haya muerto entre el fuego cruzado del Ejército y hombres del grupo Dagoberto Ramos.

Sobre estos hechos, el senador Roy Barreras, a través de su cuenta de Twitter, denunció que a Flower Trompeta “se lo llevaron vivo de su parcela esta mañana unidades de Ejército (hay testigos) y dos horas después aparece asesinado y con señales de tortura”. Luego pidió que Medicina Legal realice “la más rigurosa” autopsia para esclarecer los hechos y que el Ministerio de Defensa se pronuncie para evitar un caso como el de Dimar Torres.

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