3 Sep 2020 - 11:05 p. m.

“No he tenido más interés que esclarecer la verdad y defender mi honra”: Álvaro Uribe Vélez

Ya se va a cumplir un año desde que el expresidente rindió indagatoria ante la Corte Suprema de Justicia. A lo largo de la diligencia Uribe insistió en su inocencia y en “dolor” que le han causado las acusaciones en su contra.

El pasado 8 de octubre de 2019 el exsenador Álvaro Uribe Vélez se presentó ante la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia para rendir indagatoria. Durante varias horas, Uribe habló ante el magistrado César Reyes sobre la muerte de su padre, sus vínculos con el abogado Diego Cadena y lo relacionado con Juan Guillermo Monsalve y otros testigos en su contra que han sido claves en el proceso que hoy lo tiene bajo detención domiciliaria.

Se trata de la investigación por presunto soborno en la actuación penal y fraude procesal que también involucra al congresista Álvaro Hernán Prada. La diligencia que inició a las 8:01 de la mañana, fue revelada por Semana, y en su contenido se evidencia que ese día estuvo presente la procuradora delegada para la investigación y juzgamiento penal, María Lourdes Hernández; el abogado principal de Álvaro Uribe, Jaime Granados y como abogado suplente David Espinosa Acuña; y el abogado principal de Álvaro Prada, Víctor Mosquera, junto con el abogado suplente Juan Felipe Amaya.

Al inicio de la diligencia el magistrado César Reyes hizo un contexto muy amplio del caso y recordó que la indagatoria no se recibe bajo gravedad de juramento, sino que es una acción propia y libre, y “uno de los amparos más importantes que dispone que todo ciudadano tiene derecho a guardar silencio y a no auto incriminarse, a abstenerse de declarar”. Asimismo, enfatizó en que guardar silencio no tendría ninguna consecuencia adversa y jamás puede derivar algo probatorio o responsabilidad penal.

Para iniciar la indagatoria, Uribe renunció a su derecho de guardar silencio de manera voluntaria e informada por su defensa. El primer asunto al que se refirió fue el homicidio de su padre el 14 de junio de 1983. Señaló que lo asesinaron las Farc en la Hacienda Guacharacas y a su hermano Santiago, quien salió a su defensa, le atravesaron un pulmón con una bala de fusil. “Sobrevivió milagrosamente porque lo alcanzaron a llevar al pueblo Yolombó y allí un médico lo salvó porque evitó que la hemorragia interna continuara”, dijo el entonces senador quien agregó que en esa época trataron de asignarle a su padre acusaciones por narcotráfico, pero que Uribe padre afirmaba que los únicos pecados que tenía era el aguardiente y ser enamorado.

Ya para entrar en materia y referirse a la investigación en su contra que, en ese momento, avanzaba en la Sala de Instrucción de la Corte Suprema Uribe indicó que “yo no he tenido más interés que esclarecer la verdad y corroborar información que me han llegado de defender mi honra”. Inició refiriendo que cuando fueron elegidos en 2014 (Iván Cepeda y él) el senador Cepeda empezó a publicitar un debate en su contra, eso se convirtió en noticia de primera línea de los medios y llegó hasta la Comisión de Relaciones Internacionales y le dieron tratamiento de plenaria. Sobre ese evento, indicó que el presidente del senado de la época, José David Name, le dijo que no lo querían hacer, pero que el presidente Juan Manuel Santos exigió que se hiciera.

Continuó narrando que, en vísperas de ese debate, lo llamó Leonardo Agudelo, un hombre joven que lo ha ayudado toda la vida en la política en Antioquia, y le dijo que tenía un tema muy importante para ese debate. Contó Uribe que Agudelo llegó a su casa compañía de su abogado que se presentó como Wilser Molina para referirle al expresidente que conocía a algunos presos que decían que los había visitado Iván Cepeda y les había ofrecido beneficios para que dieran declaraciones en su contra. “¿qué hice yo? Le dije doctor Wilser le agradezco mucho, hágame un favor, recoja esas declaraciones a través de un investigador competente, idóneo, debidamente certificado. Así surgen esas dos declaraciones (entrevista a alias Simón y alias Castañeda, radicadas en la corte el 17 de septiembre de 2014), explicó Uribe.

Añadió que en esa época (2014) ya lo habían denunciado por el hacker, pero no sabía si había investigaciones formales en su contra. “Lo cierto es que el daño reputacional que me habían hecho mis detractores, enemigos que nunca busqué, el senador Cepeda y otros, me habían obligado a mí a presentar, a través del doctor (Jaime) Granados, una denuncia penal en 2012 y cuando yo traigo eso aquí (Corte Suprema) contra el senador Cepeda lo traigo para que se sepa la verdad, como una defensa a mi reputación ante ese bien publicitado debate en contra de mi honra y para reforzar la denuncia que presenté en 2012 contra el senador Iván Cepeda”, expresó.

Insistió en que la información le ha llegado y no ha sido él quien tomó iniciativa de ir a buscarla. Además, que siempre pidió que todo documento que llegara a sus abogados fuera entregado a la Corte Suprema, sin embargo, que esta orden no se dio con la intención de engañar, sino para que el alto tribunal supiera todo lo que se estaba haciendo. “Me duele que de mi persona se predique que he tenido ánimo de engañar a la Corte”, manifestó Uribe.

Carlos Enrique Vélez

El expresidente aseguró que fue abordado por el abogado Diego Cadena quien le indicó que tenía conocimiento de que Carlos Enrique Vélez, quien está en la cárcel, tenía información relevante. Además, aceptó que la carta tenía membrete de la oficina de Diego Cadena y estaba escriba a puño y letra por él. “Después del auto de indagatoria yo le pregunté (a Cadena), yo nunca instruí sobre cómo tomar las pruebas, supone uno que un abogado lo hace en debida forma, de acuerdo con la Ley. Le dije: hombre por qué usted escribió eso. Me dice ‘porque el señor dijo que él escribía muy mal, que me lo dictaba, pero el señor le puso la firma y la huella’”, dijo Álvaro Uribe.

El magistrado preguntó si Cadena le refirió que con otros testigos ocurrió lo mismo, que no sabían escribir. A lo que el expresidente respondió que después lo supo y que, si le hubieran consultado, habría pedido le pidieran ese favor a alguien de la cárcel que la escribiera en un computador, pero no de puño y letra del abogado. Aclaró que, como se puede constatar en las interceptaciones de la Corte, en sus conversaciones con el abogado Cadena no se pidió alterar la verdad sino que se procuraba la búsqueda de la verdad.

Diego Cadena

Relató Álvaro Uribe que conoció al abogado cuando su primo Mario Uribe se presentó en su casa con Diego Cadena, que el penalista se le presentó y le informó que era abogado de algunas personas en la cárcel de Miami (donde está preso Andrés Felipe Arias), y que desde 2014 le había hecho saber sobre pagos del narcotráfico a asesores políticos de Santos para saldar cuentas de su campaña de 2010. En efecto, Uribe aceptó ante el magistrado que supo de esta denuncia, que entregó algunos elementos probatorios en Fiscalía y Procuraduría y que le extrañó que eso no se hubiera investigado, sino que lo taparon con el escándalo del hacker.

Agregó que Cadena manifestó que había personas que tenían información, no solamente de su hermano Santiago, sino del asesinato Álvaro Gómez Hurtado, “lo cual me conmueve a mí. En ese momento tengo dos sentimientos, el de solidaridad con mi hermano que es un hombre básico, de un patrimonio muy limitado, trabajador del campo, fue gran hijo, gran hermano, gran esposo, gran persona. Y muy conmovido por el asesinato de Álvaro Gómez, el día del asesinato me hice yo presente en el capitolio. No obstante que mi familia mayoritariamente era liberal, había una gran admiración por él”, expresó Uribe.

Agregó que le dijo a Cadena que debía traer declaraciones de la verdad y allegarlas al caso de su hermano y de Álvaro Gómez y que, pasado un tiempo, el abogado trajo “tres notas, en las que ellos (”Don Berna”, Diego “Rastrojo” y Ramón Quintero Sanclemente) ofrecen declarar”. Indicó Uribe que para llevar eso pidió una cita al fiscal general y que justo cuando estaba en su despacho, el presidente de la Corte Suprema llamó al fiscal para decirle que el cartel de la toca acababa de estallar. “Esperé, le entregué eso, le relaté la historia y le dije a mis asesores (Ruby Chagui y Juan Manuel Daza), esto coincide con el cartel de la toga, esta noticia va a ser intrascendente ¿qué hacemos? Entonces salí y le dije a los periodistas qué había entregado, ahí está el video, al tiempo me llaman para declarar en el caso de Álvaro Gómez, ese día me acompañó Diego Cadena”.

Continuando con el tema del abogado Cadena, Uribe indicó que primero hubo unos “mandatos verbales” y después lo “solemnizó por escrito” (en un poder radicado ante la Corte el 17 de abril de 2018). Sobre los mandatos verbales, explicó que lo que le pidió fue constatar la verdad y proceder de acuerdo con la Constitución y la ley. Además, dijo que siempre acordó que le pagaría honorarios por el trabajo que él hiciera y que quedó definido que se le entregaría un lote de propiedad su esposa, en una parcelación rural de Montería, en forma de pago.

Juan Guillermo Monsalve

Aseguró Álvaro Uribe ante el magistrado Cesar Reyes que conoce a Juan Guillermo Monsalve por este proceso pues, dijo, antes no lo conocía, aunque su familia trabajó en la finca Guacharaca. Enfatizó Uribe en que estaba enterado de las declaraciones rendidas por el testigo contra él y su hermano Santiago y que tales testimonios son “mentirosos”. Argumentó que posiblemente visitó esa finca entre 1979 y 1983, pero que después de ese año nunca pisó esos terrenos. Que, junto con su hermano Santiago, se vieron obligados a vender la finca porque el Eln ordenó quemarla y sacó a todos los trabajadores. “A mí me criticaban porque pedía para esa finca o para la Carolina protección del Ejército y salen a decir que teníamos paramilitares allá”, explicó.

Agregó que supo que Monsalve lo acusó de que en una reunión política en San José del Nus, estaba siendo escoltado por paramilitares, pero que tal afirmación es mentira pues él estaba con un séquito muy grande de la fuerza pública. “Claro que me indignó, me horrorizó, me preocupó esa declaración de Juan Guillermo Monsalve, nunca lo había oído mencionar”, dijo Uribe. El magistrado, cuestionó sobre un video que hizo Monsalve en el que referenciaba la vinculación del expresidente con un grupo al margen de la ley. Sobre esto, explicó Uribe que el video fue recogido por Iván Cepeda y publicitado por los medios de comunicación.

Recalcó que una ONG cercana al senador Cepeda le dio dinero a la familia de Monsalve, les hizo promesas y hasta los trasladó un tiempo para Bogotá. También, aceptó que tiene referencia de la familia del testigo, pero no conocimiento, pues en el tiempo que Oscar Monsalve (papá de Juan Guillermo) trabajó como contratista en la finca Guacharacas, él no sabía quiénes trabajaban allá, entonces esa información la ha corroborado con su hermano Santiago Uribe. “¿Cómo no se va a desesperar uno, ese daño a la reputación, esa acusación inesperada de personas que uno no conocía, no tenía en mente? (…) me da mucho dolor que cuando yo le fui informando a la Corte, paso a paso, la Corte incidiera que había una coordinación y que había sido yo, por diferentes medios, el que había llegado a Juan Guillermo Monsalve, fue al revés”, expresó el expresidente.

Explicó que fue Vicky Jaramillo quien le comunicó que Monsalve manifestaba estar arrepentido de sus mentiras. “Yo le dije a Vicky, de pasó, dile al doctor Cadena. Ella se quejaba de que le había hablado durante un tiempo al doctor Jaime Granados de un testigo Zeus, un capitán del Ejército que finalmente declaró en el caso de mi hermano. Ella se quejaba de que el doctor Granados no le ponía atención y el doctor Jaime Lombana la bloqueó, en WhatsApp (...) yo le digo, entonces comuníquele a Diego, por eso va Diego Cadena a hablar con Monsalve. Luego me dijo Diego Cadena que Juan Guillermo Monsalve exige que vaya el doctor Granados o el doctor Lombana”.

Sin embargo, indicó Uribe que ha notado una “aversión” por parte de sus abogados (Lombana y Granados) de ir a las cárceles. “Le he leído al señor Granados que a él no le gusta ir a oír bandidos en una cárcel y lo digo en presencia de él, con el cariño que le tengo de hace muchos años”. Por el contrario, que Diego Cadena mostró disposición y le dijo que necesitaba confirmarle a Juan Guillermo Monsalve que iba en representación suya y que eso podía hacerlo a través de la familia Villegas. Agregó Uribe que fue por eso que llamó a su conocido de toda la vida Juan Guillermo Villegas y que luego le confirmó a Cadena que ya había hablado con Villegas para que le confirmara a Monsalve.

“Esa llamada hace parte de las 21.000 llamadas interceptadas. Yo creo que hay un Récord Guinness, en 100 días 21.000 interceptaciones y ¿sabe una cosa que me preocupó mucho a mí? Los abogados míos insistieron mucho que eran ilegales (las interceptaciones) yo no quise alegar eso ante la opinión pública, que lo que he alegado es de fondo y ¿a donde hay palabras mías en esas interceptaciones que violen en código penal? Esas llamadas con Villegas sí que es clara en esa materia (...) ahí está la interceptación, yo la oí”, manifestó el expresidente.

Afirmó que sí autorizó a Diego Cadena para que visitara a Monsalve, que no ha tenido más de un teléfono, que no conoce a Ricardo Williamson y que tampoco tenía conocimiento de Enrique Pardo Hasche, sino hasta tiempo después por cuenta de la investigación. Además, dejó claro que lo único que le pidió a Diego Cadena fue verificar esa información (que Monsalve quería retractarse) y que “mi protocolo solo es uno, la verdad, la Constitución y la ley, instrucciones detalladas nunca le he dado (a Cadena)”, dijo.

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