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Árboles urbanos: por qué son clave en la ciudad y qué se pierde al talarlos

En Bogotá, cada árbol talado abre una pregunta que va más allá del desarrollo urbano: ¿qué pierde realmente la ciudad cuando desaparece un árbol que tardó décadas en crecer?

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08 de abril de 2026 - 01:00 p. m.
Árbol ubicado en la calle 77 con carrera 9, considerado uno de los más antiguos de la ciudad, tiene más de 210 años.
Árbol ubicado en la calle 77 con carrera 9, considerado uno de los más antiguos de la ciudad, tiene más de 210 años.
Foto: Mauricio Alvarado Lozada

Cuando una ciudad crece, no solo se expanden sus vías y edificaciones: también se tensan los límites entre el desarrollo y la vida que ya habita esos espacios. En Bogotá, la transformación de la carrera Séptima, iniciada el 30 de marzo de 2026, reavivó una pregunta incómoda pero inevitable: ¿qué se gana —y qué se pierde— cuando el concreto avanza sobre lo verde?

Porque más allá de las cifras de movilidad, los planos y la urgencia de expandir la ciudad, el debate termina revelando algo más profundo: el lugar que ocupan los árboles en la vida...

Por Leidy Barbosa Ramírez

Periodista de la Universidad Externado de Colombia, con énfasis en la producción audiovisual y en animación digital. Apasionada por temas medioambientales y sociales.@leidyramirezbLbarbosa@elespectador.com

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GERMAN TOVAR(c1w8j)09 de abril de 2026 - 06:09 p. m.
Actualmente, existe una deuda con la ciudad de por lo menos 90 hectáreas de área verde que ha debido ser compensada por endurecimiento a razón de la construcción de obra pública. Esto quiere decir que la ciudad ha perdido el equivalente a 90 canchas de fútbol al interior de la zona urbana, claro con sus respectivos árboles, y la autoridad ambiental no ha garantizado el derecho de la población a acceder a un ambiente sano, haciendo cumplir la norma. Qué clase de ciudad estamos construyendo?
GERMAN TOVAR(c1w8j)09 de abril de 2026 - 06:03 p. m.
En Bogotá la construcción de obra pública que endurezca zona verde debe compensarla en la misma magnitud en zona verde efectiva y en la zona de influencia del proyecto (Acuerdo Distrital 327 de 2008). Sin embargo, la Res. conjunta SDA-SDP 001 de 2019 determinó que la zona de influencia era toda la ciudad, posibilitando que las compensaciones se realicen en la periferia, decisión que perjudica a los vecinos porque pierden zonas verdes y arbolado y se fragmentan los corredores ecológicos urbanos.
GERMAN TOVAR(c1w8j)09 de abril de 2026 - 05:49 p. m.
Uno de los graves problemas con la compensación es la mortalidad de las plantaciones nuevas que alcanza más del 40% como lo determinan los Informes técnicos de seguimiento de la SDA a las plantaciones de 2008 a 2014 año al que se le hizo el último seguimiento con No. 1797 de 2023. Es decir que la autoridad ambiental no ha hecho seguimiento a las plantaciones desde hace más de 10 años, privando a la opinión pública de información clara sobre la sobrevivencia de los nuevos árboles plantados.
Ccdaw(0kmc6)09 de abril de 2026 - 11:34 a. m.
Peñalosa+Claudia+ Galan (que son la misma derecha funcional) odian los árboles y lo verde. Tenemos ahora muchos puntos de calor, exentos de sombra, para achicharrarnos a gusto. Poco amable la ciudad de cemento y del metro elevado.
Jimena Cardona(41612)08 de abril de 2026 - 05:17 p. m.
Muy buen artículo....que se sigan sembrando árboles de manera organizada y constante y sembrar muchisimos más en el Sur de Bogotá.
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