Aunque no es una fruta tan conocida como la manzana o la guayaba, el fruto del olmo ha despertado el interés de muchas personas por los supuestos beneficios que se le atribuyen y por los remedios naturales que circulan en internet. Sin embargo, existe una gran confusión sobre qué parte de este árbol se utiliza realmente con fines medicinales.
¿Cómo se llama el fruto del olmo y para qué sirve? Antes de buscarlo o consumirlo, conviene conocer qué es la sámara, cuáles son sus usos y por qué los productos comercializados en realidad provienen de la corteza del árbol, y no de su fruto.
¿Qué es el olmo y se encuentra en Colombia?
El olmo (Ulmus) es un árbol caducifolio perteneciente a la familia Ulmaceae, originario de las zonas templadas de Europa, Asia y Norteamérica.
El olmo es un árbol de tamaño mediano a grande que puede alcanzar entre 20 y 35 metros de altura, aunque algunas especies superan estas dimensiones. Posee un tronco robusto cubierto por una corteza gris o marrón, que con el paso de los años se vuelve gruesa y profundamente agrietada. Su copa es amplia y frondosa, lo que le ha permitido ser utilizado tradicionalmente como árbol de sombra en parques y avenidas.
Sus hojas son simples y de color verde intenso. Las cuales se distinguen porque en climas templados pierden su follaje antes de la llegada del invierno.
Este árbol produce pequeñas flores poco llamativas que aparecen incluso antes de que broten las hojas. Tras la floración se desarrolla su fruto, conocido como sámara, un fruto seco y alado que contiene una sola semilla y que es dispersado por el viento.
Precisamente por esta característica, el popular dicho “pedir peras al olmo” tiene una base botánica: este árbol nunca produce frutos carnosos o dulces, sino únicamente sámaras.
Aunque existen cerca de 40 a 45 especies de olmos distribuidas principalmente en el hemisferio norte, no es un árbol nativo de Colombia ni crece de forma silvestre en el país. Esto se debe a que está adaptado a climas templados, mientras que Colombia posee principalmente ecosistemas tropicales y andinos.
En algunos jardines botánicos, parques o colecciones ornamentales es posible encontrar ejemplares introducidos, pero su presencia es muy limitada.
¿Para qué sirve el fruto?
El fruto del olmo es la sámara, un fruto seco, plano y alado cuya principal función es proteger la semilla y facilitar su dispersión por el viento. A diferencia de otras frutas, no es carnoso ni forma parte de la alimentación habitual. Aunque las sámaras muy jóvenes de algunas especies de olmo pueden consumirse en algunos países de Europa, Asia y Norteamérica, su uso es ocasional y no existe una producción comercial de este alimento.
En la cocina silvestre, las sámaras tiernas pueden utilizarse de diferentes maneras:
- Crudas: en ensaladas, sándwiches, batidos o jugos verdes.
- Cocidas: en sopas, guisos, caldos o como sustituto de las arvejas. También pueden blanquearse para ensaladas, prepararse en buñuelos o tostarse como chips.
Ojo, aunque el fruto contiene algunos compuestos vegetales, la mayor parte de las propiedades medicinales atribuidas al olmo no provienen de la sámara, sino de la corteza interna, especialmente del olmo resbaladizo (Ulmus rubra). Esta parte del árbol es rica en mucílagos, sustancias que forman un gel protector cuando entran en contacto con el agua.
Tradicionalmente, la corteza del olmo se ha utilizado por sus propiedades:
- Antiinflamatorias.
- Demulcentes (calman e irritan menos las mucosas).
- Antisépticas.
- Astringentes.
- Expectorantes.
- Antiespasmódicas.