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Cuando pensamos en frutas tropicales, solemos imaginar sabores conocidos como el mango, la piña o la guanábana, cada uno con su forma, color y aroma característicos. Sin embargo, en distintas partes del mundo existe una fruta tan extraña como sorprendente que parece reunir varios de esos sabores en una sola.
Se trata de la yaca, una fruta gigantesca de apariencia exótica que llama la atención cuando se prueba, y es que muchas personas aseguran percibir notas que recuerdan al plátano, la naranja, el melón, la piña e incluso el mango, convirtiéndola en una experiencia tropical difícil de comparar.
¿Qué es la yaca?
La yaca, también conocida como jackfruit o árbol de pan, es una fruta tropical originaria de la India y del sudeste asiático que se ha ganado el apodo de “la fruta de los siete sabores” gracias a su particular mezcla de aromas y sabores, convirtiéndola en una de las frutas más curiosas y exóticas del mundo.
Su nombre científico es Artocarpus heterophyllus y pertenece a la familia de las moráceas, la misma de los higos y las moras. Aunque su origen está en Asia, hoy se cultiva en numerosas regiones tropicales de América, África y Oceanía. En países como México, especialmente en Nayarit, se ha convertido en un cultivo cada vez más popular gracias a las condiciones cálidas y húmedas que favorecen su crecimiento.
Una de las características más llamativas es su enorme tamaño. Según el Jardín Botánico de Medellín, se considera la fruta más grande que crece en un árbol y puede alcanzar hasta 90 centímetros de largo y superar los 50 kilogramos de peso. Su cáscara es gruesa, rugosa y de tonos verdes o amarillentos, mientras que en su interior guarda una pulpa amarilla y fibrosa que rodea grandes semillas comestibles.
El árbol de yaca puede medir entre 10 y 20 metros de altura, desarrolla una copa densa y tiene una particularidad botánica conocida como caulifloria, lo que significa que sus flores y frutos crecen directamente del tronco y de las ramas más gruesas. Además, es una especie monoica, es decir, produce flores masculinas y femeninas en el mismo árbol.
¿Para qué sirve y dónde conseguirla?
Según la Unidad Ambiental de la Universidad de El Salvador, la yaca puede consumirse tanto verde como madura, y cada etapa ofrece usos muy distintos en la cocina. Cuando aún está tierna, su pulpa fibrosa adquiere una textura similar a la carne desmechada, razón por la que se ha vuelto muy popular en preparaciones vegetarianas y veganas.
En cambio, al madurar, desarrolla un sabor mucho más dulce y aromático, ideal para consumir fresca o en recetas como helados, panes, mermeladas, postres, licuados, yogures y bebidas tropicales. Incluso sus semillas pueden hervirse o tostarse para el consumo.
Además de su versatilidad gastronómica, la yaca destaca por su aporte nutricional, ya que contiene fibra, antioxidantes, vitaminas A y C, además de minerales como potasio y magnesio, nutrientes asociados con la digestión, el sistema inmunológico y el equilibrio celular.
Actualmente, su cultivo se ha extendido por distintas regiones tropicales de Centro y Sudamérica. En Colombia puede encontrarse principalmente en departamentos como Antioquia y Chocó, especialmente en viveros y cultivos tropicales. También aparece ocasionalmente en mercados orgánicos de Cundinamarca y Valle del Cauca, mientras que en Bogotá algunas veces se consigue en la Plaza de Mercado de Paloquemao.
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