Conocida por su aroma y su tradicional uso en infusiones, la manzanilla es una de las plantas medicinales más populares del mundo. Según el Real Jardín Botánico de Kew, sus flores se emplean para aliviar molestias digestivas, favorecer la relajación y contribuir al manejo del estrés, además de ser reconocidas por sus propiedades antiinflamatorias. En el jardín también ofrece beneficios, ya que favorece el crecimiento de algunas plantas vecinas, como la lechuga y la yerbabuena. Si desea tenerla, es una especie resistente y fácil de cuidar: necesita abundante luz, un sustrato con buen drenaje y riegos moderados, evitando siempre el exceso de humedad.
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