La lechuga, conocida como Lactuca sativa, es una hortaliza de hoja de ciclo corto, apreciada por sus hojas tiernas y crujientes. Si usted quiere tenerla de forma orgánica, esta planta se adapta muy bien a macetas o huertos urbanos, siempre que cuente con un sustrato rico en materia orgánica, buen drenaje y una profundidad de entre 15 y 20 centímetros. Además, requiere un riego constante sin encharcamientos, temperaturas frescas entre 15 °C y 20 °C y al menos cuatro a seis horas de luz al día, condiciones que permiten cosecharla en aproximadamente uno o dos meses, según la variedad.
Pixabay