La Beta vulgaris es una planta herbácea ampliamente cultivada, conocida por sus distintas variedades como la acelga y el betabel. Más allá de su valor alimenticio, destaca como un tinte natural gracias a sus pigmentos llamados betalaínas, que permiten obtener tonos rojos, rosados y morados intensos. Su raíz, al ser hervida o procesada, libera estos colores, siendo ideal para teñir telas, alimentos o incluso el cabello de forma temporal.
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