Si usted es amante de las orquídeas, Colombia tiene un lugar que debería estar en su lista de destinos por conocer. A solo media hora de Manizales, una finca del Eje Cafetero reúne miles de ejemplares de esta familia de plantas, que hacen del país uno de los territorios con mayor diversidad de orquídeas en el mundo.
Aquí le contamos todo lo que debe saber de este lugar.
¿Qué orquídeas podrá ver en este lugar y a qué se dedica?
A unos 30 minutos de Manizales, en la vereda La Cabaña, la Finca Romelia conserva una historia familiar que se remonta a varias generaciones. Y es que en estas tierras heredadas de la familia, José Londoño y Marisa Arango llevan décadas dedicados a la actividad agrícola y al cultivo de orquídeas. Lo que comenzó como un interés por estas plantas se convirtió en una extensa colección enfocada en su cultivo y conservación, una labor que hoy también abarca la protección de la flora nativa y la fauna silvestre de la zona.
Actualmente, la finca reúne cerca de 8.000 ejemplares de 840 variedades de orquídeas, una colección que atrae a aficionados y viajeros interesados en conocer la diversidad de esta familia de plantas. Entre sus ejemplares se destaca la flor de mayo (Cattleya trianae), reconocida como la flor nacional de Colombia. Según información de la agencia EFE, Londoño cuida con especial atención cerca de 300 ejemplares de esta especie.
¿Qué hace tan especial a esta orquídea? Además de su importancia simbólica para el país, la Cattleya trianae se distingue por sus flores vistosas, cuyos pétalos y sépalos rodean un labelo de forma y color particulares. Esta estructura, característica de las orquídeas, le da a la flor parte de su apariencia distintiva. La especie pertenece al género Cattleya, conocido popularmente como la reina de las orquídeas, que agrupa decenas de especies y numerosos híbridos cultivados por aficionados y especialistas.
La diversidad de la colección también se refleja en las formas de las flores. Durante los recorridos por los viveros, los visitantes pueden encontrar orquídeas con apariencias que recuerdan figuras y animales, como las orquídeas mono o algunas semejantes a una bailarina, hasta otras que evocan una calavera. Esta variedad permite acercarse a una familia de plantas que no solo se distingue por sus colores, sino también por las formas particulares que han desarrollado sus flores.
El trabajo de conservación que se desarrolla en la finca también ha recibido reconocimientos. Su colección de orquídeas ha sido premiada por el Comité Colombiano de Orquideología y la American Orchid Society, una organización internacional dedicada al estudio y la promoción de estas plantas.
Eso sí, la finca no se dedica únicamente al cultivo y la conservación de orquídeas. En sus 35 hectáreas también hay cultivos de cítricos y aguacates, una colección de bonsáis y áreas destinadas a recuperar la vegetación nativa. Sus bosques, jardines y fuentes de agua conforman un entorno que sirve de refugio para distintas especies de fauna silvestre.
Este paisaje también convierte a la finca en un destino para quienes disfrutan del avistamiento de aves. Allí se han registrado 122 especies, entre ellas colibríes y barranqueros, que los visitantes pueden observar durante recorridos guiados por los senderos. Para esta actividad, el lugar ofrece binoculares y una guía ilustrada con fotografías y mapas de las rutas, elaborada a partir del trabajo de observación de ornitólogos.
Así, la visita permite descubrir más que su colección de orquídeas: es una oportunidad para recorrer un paisaje rural en el que la actividad agrícola convive con la conservación de la flora y la fauna. Lo mejor es que esta iniciativa hace parte de los espacios dedicados al cuidado y la preservación de estas plantas en Colombia, junto con el Tropicario del Jardín Botánico José Celestino Mutis, en Bogotá; el Parque Nacional Natural Las Orquídeas, en Antioquia; el Orquideorama de Cali, y la Reserva Natural Orquídeas del Tolima.
¿Cómo ir?
La Finca Romelia está ubicada en el kilómetro 18 de la vía a La Cabaña, en Manizales, Caldas. La visita requiere reserva previa, ya que el lugar no permanece abierto al público sin cita.
Hay dos recorridos principales. El tour de orquídeas dura aproximadamente tres horas e incluye una caminata por senderos naturales, visita a los viveros, los jardines de bonsáis y la casa principal, además de una explicación sobre el cultivo de estas plantas. La tarifa tiene un costo aproximado de COP 182.000 por persona.
La segunda opción es el recorrido de avistamiento de aves, que dura cerca de cuatro horas. Incluye una caminata guiada por los senderos, visita a los viveros y jardines; su tarifa publicada es de COP 228.000 por persona, también con un mínimo de cuatro visitantes.
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