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La cáscara de piña no tiene por qué ir directo a la basura. Aunque no se come como la pulpa, todavía conserva aroma, acidez y sabor, por lo que puede aprovecharse en bebidas, fermentos, vinagres caseros, marinadas o compost.
Una de las preparaciones más conocidas es el guarapo de piña, llamado tepache en México. El sitio gastronómico My Colombian Cocina lo prepara en agua con la cáscara y el corazón de la fruta, panela o azúcar morena, canela, clavo de olor y anís.
La mezcla se cocina, se deja enfriar y puede tomarse fresca o dejarse fermentar durante unos días, según la temperatura y la cantidad de especias.
Durante la fermentación intervienen levaduras y bacterias presentes de forma natural en la piel de la fruta y en el ambiente. Ese proceso produce burbujas, acidez y un sabor dulce, ácido y ligeramente avinagrado, según explica Serious Eats, medio especializado en cocina.
Esa preparación también puede tener otros usos. Epicurious, publicación especializada en cocina, señala que también puede incorporarse a una vinagreta cuando alcanza un punto más ácido.
Si la fermentación continúa por más tiempo, puede convertirse en vinagre de piña, útil para dar acidez a preparaciones saladas.
También puede ser útil para marinar carnes como cerdo o res, una opción en la que el dulzor de la panela, la acidez de la fruta y las especias ayudan a aportar sabor.
Otros usos y cuidados
Si no se quiere preparar una bebida, la cáscara también puede usarse para aromatizar líquidos con especias o llevarse al compost cuando ya no se va a consumir. En ambos casos, la idea es reducir desperdicios y aprovechar una parte de la fruta que todavía puede aportar sabor o materia orgánica.
Popularmente, a la cáscara de piña también se le atribuyen usos para la digestión, la inflamación, la piel o las bebidas “depurativas”. Parte de esa fama se relaciona con la bromelina, un grupo de enzimas presente en la piña que descompone proteínas.
Sin embargo, eso no significa que tomar agua de cáscara de piña, aplicarla sobre la piel o usarla como tratamiento casero tenga efectos comprobados. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos explica que la bromelina se ha estudiado, pero no hay suficiente evidencia para sostener muchos de los usos que se le atribuyen.
Por eso, no conviene presentar la cáscara de piña como una fórmula para adelgazar, desintoxicar el cuerpo, aliviar molestias digestivas o tratar problemas de salud.
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