San Valentín ya pasó, pero las flores que llenaron de color y significado ese día aún pueden tener un destino especial. Aunque su belleza sea efímera, no tienen que terminar en la basura cuando empiezan a marchitarse.
Con un poco de creatividad y algunos cuidados sencillos, cada pétalo puede transformarse en recuerdo, aroma o elemento decorativo. Es una manera de extender el valor emocional de ese detalle y darle una segunda vida más allá del 14 de febrero. Aquí le contamos cómo hacerlo paso a paso.
Secarlas para decoración.
Si desea conservar sus flores de San Valentín, existen varias técnicas según el tipo de flor y el resultado que busque:
- Secado al aire (el más tradicional): Ideal para ramos formados y flores resistentes como rosas o lavanda. Retire el exceso de hojas, corte los tallos (mínimo 15 cm) y agrupe de 6 a 10 flores del mismo tipo. Cuélguelas boca abajo en un lugar oscuro, cálido y ventilado durante 15 a 30 días. Estarán listas cuando los pétalos se sientan rígidos y crujientes. Evite el sol directo para conservar el color.
- Secado con calor (más rápido): Puede hacerse en horno o microondas. En horno, coloque las flores sobre papel para hornear y manténgalas a 40–70 °C durante 2 a 3 horas, vigilando constantemente. En microondas, utilice arena de sílice y potencia baja por intervalos cortos (2–3 minutos). Es un método eficaz, pero requiere supervisión para evitar que se quemen.
- Secado en arena: Adecuado para flores con muchos pétalos. Coloque una capa de arena en un recipiente, acomode la flor y cúbrala completamente. Déjela en un lugar seco y cálido durante unas tres semanas. Luego retire la arena con cuidado. Ayuda a mantener mejor la forma original.
Prensarlas
El prensado no es tan simple como poner una flor dentro de un libro. Es un proceso que exige paciencia y entender cada especie. Flores con alta humedad, como las orquídeas, pueden descomponerse o generar hongos; otras, como las margaritas, requieren cuidado para acomodar bien sus pétalos sin deformarlos.
Una prensa botánica —compuesta por dos placas de madera unidas con tornillos o correas y capas de cartón y papel absorbente— permite aplicar presión uniforme y eliminar la humedad de forma controlada. La clave está en la ventilación, el equilibrio de presión y el seguimiento constante.
Recomendaciones básicas para prensar
- Recolecte en el momento adecuado: preferiblemente en un día seco y soleado, cuando la flor tenga la menor humedad posible.
- Distribuya bien las flores: no las concentre en el centro ni mezcle tamaños distintos; deje espacio para que circule el aire.
- Empiece con presión suave: permita que liberen humedad gradualmente antes de ajustar más la prensa.
- Cambie papeles y cartones: especialmente en flores húmedas, cada cuatro días aproximadamente.
- Revise constantemente: un descuido puede arruinar el proceso.
- Mantenga la prensa nivelada: así evitará secados desiguales.
El secado completo suele tardar entre 2 y 3 semanas. Durante ese tiempo, conserve la prensa en un lugar seco, lejos del sol directo. Al abrirla, manipule las flores con pinzas, ya que estarán frágiles. Si alguna se adhiere al papel, sepárela con una espátula fina sin forzarla.
Aquí le decimos con más detalle cómo prensar: Prensado botánico, una actividad artística que conecta con la naturaleza
Hacer un perfume o un aromatizante
Con pétalos secos puede preparar mezclas aromáticas para el hogar.
- Selección y preparación de flores: Use flores frescas o pétalos secos limpios. Separe los pétalos del tallo y macérelos suavemente en un mortero para liberar sus aceites esenciales, evitando impurezas como tierra o insectos.
- Infusión y extracción: Coloque los pétalos macerados en media taza de agua caliente (sin hervir) durante unos minutos. El agua irá tomando color y aroma. Controle el calor para no dañar la fragancia natural.
- Filtrado del extracto: Cuele la mezcla con un filtro de café, colador fino o gasa, preferiblemente cuando aún esté tibia. Puede repetir el proceso para obtener un líquido más limpio y sin residuos vegetales.
- Fijación del aroma: Añada una cucharada de alcohol etílico (70%) por cada dos cucharadas del extracto floral para conservar y prolongar la fragancia. También puede usar glicerina vegetal, aunque el aroma durará menos.
- Maduración y almacenamiento: Guarde la mezcla en un frasco de vidrio oscuro y déjela reposar entre 24 horas y 7 días en un lugar fresco y sin luz directa. Agite suavemente una vez al día para integrar mejor los aromas.
- Conservación: Mantenga el perfume alejado del calor y el sol. Puede refrigerarlo si desea que dure más tiempo. Al ser natural, suele conservarse entre uno y tres meses. Si cambia el olor o color, es mejor desecharlo.
Si ya están muy deterioradas, pueden convertirse en abono para sus plantas. Retire cintas, plásticos o alambres y agréguelos al compost. Así cerrará el ciclo de manera responsable.
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