Durante la primavera en Japón, las colinas del Hitachi Seaside Park se cubren con millones de flores de nemophila, también conocidas como “baby blue eyes”, creando un impresionante tapiz azul que parece fundirse con el cielo y el horizonte del mar. Estas pequeñas plantas, que apenas alcanzan los 20 centímetros de altura, florecen especialmente entre mediados y finales de abril, ofreciendo un espectáculo visual único en el que desaparecen los límites entre la tierra y el cielo y que, por su belleza efímera, atrae cada año a miles de visitantes.
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