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Pensadores 2020: Así enfrentan a Facebook y Amazon en Alemania

El presidente de la Bundeskartellamt, la autoridad de ese país para la defensa de la competencia, explica cómo han enfrentado a los gigantes digitales para defender los derechos de los ciudadanos.

Andreas Mundt destaca que “los vínculos entre big data, privacidad y competencia se vuelven más evidentes cada día”. / AP

La tecnología digital sigue transformando buena parte de la economía mundial. La combinación de grandes volúmenes de datos (big data), aumentos de poder de cómputo y sistemas basados en la “nube” ha generado nuevos servicios y provoca veloces cambios en las industrias que ya existen. Plataformas que conectan a diferentes grupos de usuarios ofrecen búsquedas en internet, redes sociales y comercio electrónico a consumidores de todo el mundo. (Más textos de nuestra serie Pensadores 2020: Francis Fukuyama analiza el panorama internet versus democracia).

El alcance, la escala y el enorme crecimiento de algunas de estas plataformas las convierten en “guardianes digitales” de los servicios que ofrecen, y esto les confiere acceso exclusivo a determinados grupos de usuarios. Los beneficios de esas prácticas son claros: las cinco empresas con más valor de mercado del mundo (Microsoft, Amazon, Apple, Alphabet/Google y Facebook) son todas ellas empresas digitales.

Las leyes de defensa de la competencia encargan a las autoridades antitrust la tarea de mantener la apertura de los mercados. El objetivo es limitar el poder económico de empresas individuales con el fin de proteger la libertad de elección de los consumidores. Si una empresa dominante apela a la condición de “guardián digital” para abusar de su poder, las autoridades de defensa de la competencia deben intervenir para asegurar la disputabilidad del mercado y proteger a los consumidores.

Pero, ¿cómo pueden esas autoridades cumplir su función cuando la digitalización avanza a tanta velocidad? En primer lugar, debemos comprender cómo funciona el mundo digital. Los vínculos entre big data, privacidad y competencia se vuelven más evidentes cada día. Como la recolección, el procesamiento y la monetización de datos son fundamentales para la economía digital, los nuevos modelos de negocios se basan en gran medida en estos. Los datos personales tienen un lugar importante en la provisión de servicios, como motores de búsqueda, redes sociales o los ofrecidos por dispositivos hogareños “inteligentes”. Por eso tienen un considerable valor económico y competitivo.

Nada es gratis, ni siquiera en la era digital. El acceso a datos personales es sumamente valioso para muchas empresas y es uno de los factores claves del poder de mercado en los sectores económicos basados en datos. La competitividad y los resultados de las empresas dependen cada vez más de cómo reúnen y procesan datos personales. De modo que es esencial que las autoridades de defensa de la competencia evalúen las actividades de procesamiento de datos de las empresas dominantes en esos mercados. Y en este contexto, es particularmente importante tener en cuenta posibles superposiciones con otras áreas de la legislación y de la formulación de políticas, en particular las leyes de privacidad y protección de los consumidores.

A principios de 2019, la Bundeskartellamt (autoridad alemana de defensa de la competencia) introdujo importantes restricciones al procesamiento de datos de usuarios alemanes por parte de Facebook. Según los términos y condiciones de Facebook, el uso de la red social obliga al usuario a aceptar que la empresa reúna sus datos incluso fuera del sitio web de Facebook. Datos resultantes de las actividades del usuario en cualquier sitio de internet o a través de aplicaciones para teléfonos inteligentes pueden asignarse al perfil interno del usuario en Facebook. Y el acceso de Facebook a esas fuentes de datos contribuye considerablemente a su poder de mercado.

La Bundeskartellamt quería asegurar que Facebook ya no pueda obligar a sus usuarios a aceptar una recolección y asignación casi irrestricta de datos fuera de Facebook. Pero la empresa apeló nuestra decisión, y el Tribunal Regional Superior de Düsseldorf, en una evaluación preliminar, tuvo una interpretación diferente de los aspectos jurídicos esenciales y suspendió las nuevas reglas. En vista de la importancia de garantizar la competencia en la futura economía digital, la Bundeskartellamt apeló al Tribunal Federal de Justicia alemán para que aclare más la cuestión.

Estos últimos años, la Bundeskartellamt se ocupó de varios casos relacionados con el mundo digital (fusiones, acuerdos verticales, etc.) que aumentaron nuestro conocimiento de modelos de negocios nuevos y emergentes, así como de posibles áreas de cooperación. Un aspecto al que estamos prestando especial atención es el papel de las plataformas híbridas en el comercio electrónico. Plataformas como Amazon permiten a proveedores no pertenecientes a esta empresa ofrecer productos y servicios a posibles clientes a través de la plataforma, pero esta también ofrece productos y servicios propios, lo que implica que brinda su infraestructura a terceros que también son sus competidores. En vista del creciente poder de mercado de algunas de estas plataformas híbridas, el potencial de conflictos de interés y prácticas comerciales abusivas es obvio.

Felizmente, hace poco la Bundeskartellamt consiguió grandes mejoras para los vendedores que operan en mercados de Amazon en todo el mundo, sobre la base de una serie de quejas que nos habían presentado; la empresa atendió muchas de esas quejas y modificó las condiciones de su servicio. Algunas de las cuestiones analizadas fueron la exención de responsabilidad unilateral por parte de Amazon, la finalización y el bloqueo de cuentas de vendedores, la determinación de la jurisdicción aplicable en caso de disputa y el manejo interno de la información de los productos. Las modificaciones introducidas por Amazon fueron suficientes para que pusiéramos fin a los procedimientos que habíamos iniciado contra la empresa. Pero en un caso paralelo, la Comisión Europea ahora investiga la recolección y el uso de datos de transacciones por parte de Amazon.

Como hemos visto, la economía digital genera muchas cuestiones nuevas en relación con la legislación de defensa de la competencia y otras áreas de formulación de políticas relacionadas. Por nuestra parte, abordamos estos desafíos con una sólida base económica y legal, según se detalla en informes como “Competition Law and Data”, del que somos coautores con la autoridad de defensa de la competencia en Francia (L’Autorité de la Concurrence). Con la experiencia obtenida de casos como los que hemos mencionado, estamos tratando de dar a las empresas indicaciones de lo que está permitido o no conforme a la legislación antitrust.

Además, en 2017, el Bundestag modificó la ley alemana de defensa de la competencia para aclarar varias cuestiones importantes relacionadas con la economía digital. Y hace poco, el Ministerio Federal de Economía y Energía alemán sugirió otras modificaciones que facilitarían la acción contra posibles abusos por parte de plataformas digitales dominantes.

El bienestar de los consumidores, su margen de elección y la libre competencia son inseparables. La Bundeskartellamt seguirá analizando las novedades que surjan en la economía digital y velando por el cumplimiento de las leyes de defensa de la competencia, para mantener estos mercados abiertos y libres de abusos por parte de los nuevos guardianes digitales.

Traducción: Esteban Flamini.

Copyright: Project Syndicate, 2019. www.project-syndicate.org

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2020-01-14T09:12:22-05:00

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2020-01-15T08:27:28-05:00

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Andreas Mundt / ESPECIAL PARA EL ESPECTADOR / BONN

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