
La figura del animal de apoyo emocional surgió en Estados Unidos en la década de 1990 como una alternativa terapéutica para personas con condiciones de salud mental como ansiedad, depresión o estrés postraumático.
Foto: Pexels
En los últimos años, la idea de que la compañía puede “adquirirse” ha dejado de ser una metáfora para convertirse en una práctica concreta. Desde servicios que permiten alquilar perros por horas en Japón hasta la facilidad con la que se pueden obtener certificados de apoyo emocional en Colombia, el vínculo entre humanos y animales parece estar atravesando un proceso de transformación.
Entre la necesidad emocional y la instrumentalización
Los animales de apoyo emocional surgieron en la década de 1990 como una herramienta terapéutica orientada a acompañar a personas con trastornos como la ansiedad...

Por Mariana Álvarez Barrero
Periodista de la Universidad del Rosario. Apasionada por la agenda global, la literatura y la economía. Además, presentadora de Moneygamia, formato audiovisual de finanzas fáciles de El Espectador.malvarez@elespectador.com
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