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El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto no solo afectó a las personas. Perros, gatos y otros animales también quedaron expuestos al colapso de estructuras, los escombros y situaciones de estrés extremo. Algunos fueron separados de sus familias, mientras que otros tuvieron que ser rescatados después de permanecer atrapados durante horas.
Salir con vida de una estructura colapsada representa un enorme alivio para una familia, pero el rescate de una mascota no termina cuando logra salir de los escombros. Algunas lesiones y complicaciones pueden no ser evidentes en un primer momento y manifestarse horas después, por lo que es fundamental actuar con precaución y buscar atención veterinaria.
La médica veterinaria zootecnista Mariana Parra Zuleta advierte que existen acciones que pueden parecer inofensivas, pero que podrían afectar la recuperación del animal después de una situación de este tipo.
Uno de los errores es darle grandes cantidades de comida o agua inmediatamente después del rescate. Tras experimentar estrés extremo, golpes o posibles lesiones que requieran procedimientos médicos, ofrecer alimentos o líquidos sin una valoración previa puede provocar vómitos u otras complicaciones. Por ello, lo recomendable es consultar primero con un profesional.
También es importante limitar el movimiento del animal, incluso si aparentemente puede caminar. “Un animal puede levantarse y caminar incluso con lesiones internas, fracturas o dolor”, explica Parra. Por esta razón, se deben evitar carreras, juegos, saltos y escaleras hasta que sea evaluado.
Otro error frecuente es bañarlo inmediatamente para retirar el polvo, el barro o los restos de escombros. Aunque pueda parecer necesario, el baño puede aumentar el estrés y, dependiendo de las lesiones, empeorar heridas o favorecer la pérdida de temperatura corporal. La prioridad debe ser conocer primero su condición física.
Señales de alerta después del rescate
La ausencia de llanto tampoco significa que el animal no tenga dolor. Los perros y gatos pueden ocultar sus molestias, por lo que los tutores deben observar cambios en su comportamiento y estado físico.
La veterinaria recomienda prestar atención a señales como respiración acelerada, temblores, debilidad, encías pálidas, desorientación, vómitos o cambios repentinos de comportamiento. “Los animales suelen ocultar el dolor”, señala.
Después de un rescate, la mascota debe permanecer en un lugar tranquilo, seco y protegido de temperaturas extremas, con sus movimientos limitados.
En caso de encontrar una herida profunda, una fractura expuesta o un objeto incrustado, los tutores no deben intentar retirar el objeto ni corregir la lesión en casa. Lo adecuado es cubrir cuidadosamente la zona, si es posible, y buscar ayuda profesional.
La revisión veterinaria es necesaria aunque parezca estar bien
Otro de los errores que pueden presentarse después del rescate es asumir que una mascota está fuera de peligro porque solo tiene algunos rasguños o porque continúa caminando con normalidad.
Tras permanecer atrapado bajo los escombros, un animal puede presentar lesiones internas que no son visibles a simple vista. Esto hace especialmente importante una valoración veterinaria, sobre todo cuando estuvo atrapado durante un periodo prolongado o sufrió algún tipo de aplastamiento. “Una valoración veterinaria es especialmente importante después de un accidente de esta magnitud”, afirma Parra.
Durante las horas y días posteriores al rescate también se debe vigilar la orina, el apetito, el consumo de agua, los vómitos, la respiración y el nivel de actividad. La aparición de orina muy escasa o de color anormal, vómitos repetidos, inflamación, tos, dificultad respiratoria, debilidad o cambios repentinos de comportamiento son motivos para acudir al veterinario.
La especialista también insiste en evitar la automedicación. No se deben administrar analgésicos ni medicamentos de uso humano sin indicación veterinaria, debido a que algunos pueden ser tóxicos para perros y gatos incluso en cantidades pequeñas.
“Después del rescate, observe y actúe con calma. Mantenga a su peludo en un lugar tranquilo, limite sus movimientos y busque atención veterinaria lo antes posible”, recomienda la veterinaria.
El rescate no termina cuando el animal sale de los escombros. Las horas posteriores son fundamentales para identificar posibles complicaciones y determinar el tratamiento que necesita. Una revisión oportuna puede marcar la diferencia en su recuperación y ayudar a que vuelva sano y seguro junto a su familia.
Emotivos rescates de perros y gatos tras los terremotos
Entre las historias que terminaron con un final feliz están las de Nala y Kiara, dos mascotas que fueron encontradas con vida después de permanecer en estructuras afectadas.
Kiara, una perrita criolla de dos años, había sido adoptada apenas cuatro días antes del sismo. Quedó atrapada durante cerca de 24 horas en el quinto piso de un edificio parcialmente destruido en Dosquebradas, Risaralda. Los bomberos tardaron horas en ponerla a salvo debido a las condiciones de la estructura.
En Pereira, Nala, una gata de aproximadamente seis meses, quedó dentro de un apartamento ubicado en el piso 11 del edificio Invico mientras sus familiares eran evacuados. Después de varias horas de búsqueda, los bomberos lograron encontrarla y rescatarla con vida.
Otra de las historias ocurrió en el corregimiento de Arabia, en la zona rural de Pereira. Allí, los uniformados de Carabineros encontraron a Reina, una perrita que estaba atrapada bajo los restos de una vivienda junto a sus diez cachorros, los cuales nacieron el mismo día del sismo. Los animales fueron liberados uno a uno por los uniformados y posteriormente trasladados al albergue habilitado por la Gobernación de Risaralda.
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