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Cuando lleve a su mascota a un parque, podrá notar el interés y la curiosidad que despiertan los perros que estén en el mismo espacio, al punto de que su canino desee oler el trasero de otro peludo. ¿Se ha preguntado por qué ocurre esto? A pesar de que no es una costumbre higiénica ni agradable para los humanos, de acuerdo con ExpertoAnimal, la respuesta está en la química.
Si un perro se acerca a otro, para olfatearlo, lo que realmente quiere realizar la criatura es “recopilar toda la información personal de sus otros compañeros caninos. Desde la edad, el género, lo que han comido, la raza, o incluso el estado de ánimo; ya que los perros son capaces de reunir todos esos datos al oler por detrás”, comentaron los expertos en su sitio web.
Esto, debido a que este tipo de mascotas tienen un sentido del olfato entre 10.000 y 100.000 veces más desarrollado que los humanos. Por ello, en caso de que su perro olfatee a un amigo peludo, en especial su trasero, no tome la situación como algo desagradable, sino que significa que el perro está buscando formas de socializar correctamente.
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A esto se le llama comunicación química, término acuñado por la Sociedad Química de Estados Unidos (ACS, por sus siglas en inglés), que descubrió que los perros se relacionaban y comunicaban a través de la química que desprenden los organismos por medio de los olores, al igual que muchos animales.
Entonces, ¿por qué específicamente suelen olfatear el ano del canino con el que sientan confianza? La respuesta está en las glándulas anales, que son dos pequeñas bolsas que están a cada lado del ano del animal y que contienen toda la información química de este mediante las secreciones que produce.
Al respecto, han surgido estudios que analizan las secreciones de las glándulas anales de los perros. Entre esos, uno escrito por George Preti, quien descubrió los principales químicos y aromas de la compañía. “Así pues, resulta que la vía de comunicación química de estos animales es un compuesto formado por trimetilamina y varios ácidos grasos, que permite, mediante su olor, saber la genética y el estado inmunológico de los mismos. De esta manera, cada perro desprende un olor característico porque cada uno tiene una dieta determinada y un sistema inmunológico y emocional diferente”, comentó ExpertoAnimal.
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Por otro lado, los perros tienen un sistema olfativo auxiliar, está situado entre la nariz y la boca de los perros, concretamente en el hueso vómer, y gracias a sus neuronas sensoriales que envían la información recopilada directamente al cerebro del animal, es capaz de detectar diferentes compuestos químicos, generalmente feromonas.
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