Un muerto en Londres en gran protesta contra la crisis

Las manifestaciones de miles de personas anteceden la Cumbre del G-20, que arranca este jueves.

El hombre murió  tras caer al suelo durante las manifestaciones de protesta contra el G-20 que tuvieron lugar en la “City”, el centro financiero de Londres.

Y es que miles de personas se concentraron este miércoles en Londres poco antes de la cumbre del G-20 para protestar contra el sistema económico al que responsabilizan de la crisis y de haber sumido en la pobreza a millones de personas en todo el mundo.

Las protestas más airadas tuvieron lugar en la “City”, el distrito financiero, donde se concentraron grupos anarquistas y ecologistas, en su mayoría anticapitalistas, con el objetivo de paralizar la actividad de bancos y empresas.

Veinticuatro personas fueron detenidas en esa zona por delitos tan diversos como poseer uniformes policiales o drogas, obstruir el paso, desorden público o desacato a la autoridad, aunque ninguna ha sido acusada formalmente, declararon a Efe fuentes de la Policía.

Aunque hubo protestas frente a las Casas del Parlamento (centro de la ciudad) y del recinto ferial ExCel (sureste), donde este jueves se reúne el Grupo de los 20, las más ruidosas fueron las de la “City”, donde hubo momentos de tensión y forcejeos con la Policía, que durante varias horas cercó a los manifestantes.

Un grupo de activistas irrumpió en el edificio del Royal Bank of Scotland -símbolo de la crisis crediticia en el Reino Unido y que ha sido parcialmente nacionalizado- y rompió algunos cristales, lo que acabó con el arresto de dos personas por hurto, según los agentes.

El centro financiero, habitualmente un hormiguero de personas atareadas en traje y corbata, presentaba este miércoles una imagen inusual, con comercios y empresas cerrados -algunos con los escaparates tapiados- y pocos viandantes, excepto los manifestantes que se instalaron a las puertas del Banco de Inglaterra.

Scotland Yard había advertido a los empleados de la “City” que vistieran informalmente y, si podían, trabajaran desde casa para evitar verse inmersos en la protesta. Aun así, alguno se vio metido de lleno cuando quedó encerrado en el cordón policial que durante horas impidió a unos 5.000 manifestantes dispersarse, lo que causó algunas de las escenas de mayor tensión.

La concejal del Partido Verde del barrio de Lewisham (sureste), Romaine Fenix, criticó, en declaraciones a Efe, la táctica policial al considerar que era “una violación de los derechos civiles” al considerar que “la gente se ha manifestado pacíficamente”.

La protesta comenzó cuando cuatro comparsas carnavalescas -“los Cuatro Caballeros del Apocalipsis” - confluyeron frente al Banco de Inglaterra desde cuatro estaciones de metro circundantes. Bandas de música, gente disfrazada y con muñecos vestidos de banquero ocuparon las calles, coreando eslóganes y portando pancartas en las que se leía, entre otras cosas, “Castigo a los saqueadores” o “RIP Canary Wharf 1990-2009”, en referencia a otra área del sureste de Londres donde están algunos bancos británicos
Simon McCrae, de la organización no gubernamental War on Want, de lucha contra la pobreza declaró que se manifestaba “para pedir otro sistema económico basado en la justicia global”.
 
Caterina, una anarquista checa de 31 años, criticó que el G-20, que agrupa a las economías industrializadas y emergentes con un 85 por ciento de la producción económica mundial, “vaya a decidir el destino del resto del planeta”. Entre los manifestantes había muchos ecologistas, que condenaban “el abuso de los recursos naturales en pro de los beneficios de las empresas”, en palabras de John, de Climate Camp, y comunistas como Martin Smith, que veían en esa “explosión de furia popular” un “renacimiento del movimiento anticapitalista”.
 
Yurigan Bruggemenn, un alemán de 73 años de visita en Londres, se sumó a la protesta liderada por el grupo “G20 Meltdown” (creado para la ocasión con un nombre que alude a la catástrofe de la fusión de un reactor nuclear) porque está en contra “del sistema de avaricia que domina el mundo”, según afirmó.

Unos 5.000 agentes estuvieron de servicio este miércoles en todo Londres, en un dispositivo de seguridad que en total ha costado 7,2 millones de libras (8 millones de euros, 10 millones de dólares). Además de la manifestación en la City, la Coalición Parad la Guerra, contraria a la intervención en Irak, se manifestó ante la Embajada estadounidense en Londres para exigir la retirada de las tropas en ese país y Afganistán y el desarme nuclear.

En la universidad del Este de Londres tuvo lugar una “Cumbre Alternativa de Londres”, como contraposición al G-20, en la que participaron el director de cine Ken Loach, el ex alcalde de Londres Ken Livingstone y la líder del Partido Verde Caroline Lucas. Activistas de la campaña contra el Cambio Climático llevaron un bloque de hielo gigante hasta el recinto ferial de ExCel, sede de la cumbre del G-20, como símbolo del deshielo causado por el cambio climático.

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