Los últimos movimientos de La Riviera

La razón por la cual la cadena de perfumes estaría cerrando sus almacenes en el país y la modalidad que habría utilizado el Grupo Wisa, al que pertenece, para lavar dinero, según investigaciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

 La cadena de perfumerías   ha cerrado 42 de 102 almacenes en el país. / Archivo
La cadena de perfumerías ha cerrado 42 de 102 almacenes en el país. / Archivo

Los coletazos de la inclusión en la denominada lista Clinton de las empresas del Grupo Wisa S.A., entre ellas la cadena de perfumerías La Riviera Panamá, ya empezaron a hacer estragos en Colombia. Hace dos semanas, mientras el abogado de la cadena de perfumerías en el país Jaime Granados anunció que se cerrarán 42 de 102 almacenes tras la terminación de los contratos por parte de los propietarios de los inmuebles, los bancos también han venido bloqueando cuentas a La Riviera Colombia, a pesar de no estar incluida directamente en la lista gringa de lavadores de dinero.

El sismo para esta empresa se viene sintiendo luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (Ofac por su sigla en inglés), anunciara que el Departamento del Tesoro sancionó a la organización Waked de Panamá por blanqueo de capitales. Textualmente refirió el informe de la Ofac: “El nacional panameño-colombiano-español Waked Hatum y el nacional panameño-libanés-colombiano Waked Fares administran conjuntamente la compañía Waked, la cual usa esquemas comerciales para el blanqueo de capitales, tales como facturas comerciales falsas; contrabando de efectivo; y otros métodos para blanquear los ingresos de múltiples narcotraficantes internacionales y sus organizaciones…”.

Tras esta decisión, las empresas de Panamá incluidas en la lista Clinton fueron: Grupo Wisa, S.A. (holding), La Riviera Panamá, Vida Panamá (Zona Libre) S.A., Balboa Bank & Trust, Strategic Investors Group Inc., Balboa Securities Corp., y Soho Panamá S.A (y sus entidades vinculadas Plaza Milenio, S.A., y Administración Millenium Plaza, S.A.), estas últimas encargadas de erigir un centro comercial de lujo, un hotel Ritz Carlton y dos torres de oficinas en el istmo.

En esa lista no aparece La Riviera Colombia, y ese ha sido desde un principio el argumento de la cadena para decir que no cerrará sus puertas. Pero el terremoto llegó a suelo colombiano y está llevando a la cadena a cerrar sus almacenes en el país. ¿Por qué?

Todo indica que la principal razón está en un documento oficial de la Ofac en el que aparece una norma poco mencionada en el mundo periodístico, pero muy conocida entre banqueros y hombres de negocios. Se denomina 50 rule o regla del 50, la cual ordena hacer bloqueos indirectos, siempre y cuando existan accionistas con más del 50% de participación relacionados en la lista Clinton.

A pesar de que las sociedades La Riviera SAS, Santa fé Duty Free SAS y La Riviera Duty Free (las tres de Colombia) hayan mencionado en un comunicado del 17 de mayo que como no aparecen en dicha lista y que la inclusión de La Riviera Panamá no tenía por qué afectarlos, El Espectador pudo constatar en la base de datos del portal OpenCorporates que La Riviera en Colombia pertenece a la sociedad Moegi Internacional S.A., inscrita el 4 de junio de 1992 por su actual director Abdul Mohamed Waked, reseñado en la lista Clinton del pasado 5 de mayo.

Esta sería la principal razón para que muchos clientes y proveedores hayan cortado relaciones con la cadena colombiana. De hecho, según lo señaló el diario El Tiempo, algunos bancos que reaccionaron congelando las cuentas fueron: Davivienda, Bancolombia, CorpBanca y Banco de Occidente.

Además, varias fuentes del sistema financiero le confirmaron a este Diario, que ese criterio (el de la regla del 50), fue determinante para gestionar el riesgo y bloquear las cuentas de La Riviera en el país.

“Sentencias de la Corte Constitucional permiten que los hombres de negocios en Colombia bloqueen empresas relacionadas con la lista Clinton, porque así se protege el sistema financiero colombiano y se evita participar en este tipo de transacciones… Las empresas que están en Colombia tienen alguna relación con las empresas de Panamá, por eso muchas de ellas han procedido a desmontar gradualmente los negocios (con La Riviera) para no tener un riesgo de contagio”, explicó Alberto Lozano, exdirector de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) y director de la revista Infolaft.

Otro de los interrogantes que surgen a partir de la revelación del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, es cuál habría sido la estrategia para blanquear capitales que utilizó esta cadena de almacenes presente como grupo Wisa en 14 países, entre ellos, Panamá, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Belice, México y Uruguay.

Como lo menciona el informe de la Ofac, dicho sistema se basa en el lavado de activos a través del comercio. En Norteamérica se llama Black Market Peso Exchange, y hace referencia a la utilización de un intermediario financiero informal que facilita el intercambio de divisas por pesos sin necesidad de pasar por el sistema financiero.

“Es un método que en Colombia era utilizado en el contrabando de cigarrillos, alcohol, electrodomésticos, y que se ha ido perfeccionando. Consiste en evitar que el dinero pase por el sistema financiero, pues se hacen trueques y acuerdos informales entre el narcotraficante y el contrabandista”, agregó el exdirector de la UIAF.

Por ejemplo, en vez de transferir US$100 a través de un giro, lo hacen por medio de mercancía que se vende en Colombia y que se convierte en pesos. Es decir, entra de contrabando una mercancía equivalente a US$100 y utilizando las vulnerabilidades de las aduanas o de las fronteras logran pasar ese dinero. “En el informe del Departamento del Tesoro no dice en qué países se hizo el contrabando, por eso no queda claro si fue en Panamá o en Colombia, pero lo que sí es cierto es que las únicas empresas de esa organización que están relacionadas en la lista son las panameñas”, sentencia Lozano.

La modalidad se conoce desde el año 2003 cuando la UIAF publicó por primera vez un documento de tipologías de cómo se lavaba dinero en Colombia. Es decir, ocho años después de creada la lista Clinton, que emergió para bloquear económicamente a los narcotraficantes colombianos de la época.

Por ahora, lo cierto es que el abogado Granados ha dicho que su cliente Abdul Mohamed Waked demostrará su inocencia ante la justicia estadounidense; mientras tanto, en la Superintendencia de Sociedades surte trámite el sometimiento a control al que ingresaron las sociedades colombianas de La Riviera “en aras de garantizar la transparencia en las operaciones en Colombia y de brindar protección a los empleados (1200) y acreedores de las mismas”, han dicho.