Por: Hernán Peláez Restrepo

Ludopatía

Aunque resulta prematuro hacer una evaluación de los cuadrangulares, en las dos primeras fechas no han faltado detalles, preocupaciones y observaciones de toda clase.

Revuelo porque un futbolista de Júnior es un ludópata, que equivale a una inclinación por los juegos de azar. Eso no provoca escándalo. Para muchos un viaje a Las Vegas, Nevada, es su verdadero sueño americano. Mientras tanto, a jugar su Baloto, lotería y hasta la misma Dimayor admite una plataforma de apuestas como un patrocinador más.

Conocí a directores técnicos ludópatas, como uno que recientemente pasó por Santa Fe. Fue más bulla que realidad, aunque terminó siendo un condimento para hablar de fútbol.

El inusual gesto de Wilmar Roldán, ofreciendo el silbato al jugador Dinenno, del Cali, fue el reflejo del desespero que lleva a los jueces a “irse” del partido. Este detalle es valioso para el futuro del mismo arbitraje. Los futbolistas, maliciosos que son, detectan y no se cómo lo hacen, cuando un juez es débil de carácter y lo empiezan a rodear, a manotear, a gritar y hasta preguntar: ¿qué pitó, señor juez?

De ahora en adelante, si los árbitros quieren mejorar el nivel de su oficio, que está muy flojo en estos albores de las finales, o se amarran bien los pantalones o dejan adrede la tarjeta amarilla en los hoteles y antes de empezar el juego en lugar de la foto con los capitanes, reúnen a los 22 jugadores y, al mejor estilo del brasileño Arphi Filho, advierten que solo trabajarán con la roja.

El futbolista comprende y aunque sea por temor, se dedica a intentar jugar. Y ya es hora de que los futbolistas conozcan las modificaciones al reglamento y eviten esa perdedera de tiempo cuando el árbitro en cada conformación de la barrera humana y en los penaltis va, les habla, les advierte, semejando maestros de Fecode.

Hablando de fútbol-fútbol, el único equipo con cara triste es el Cúcuta, que no tiene puntos. En el Grupo A, el Tolima, con efectividad en juego y orden, refleja lo que ha significado la continuidad del técnico Gamero. Nacional parece el banco de prueba para Juan Carlos Osorio y brinca de ensayo en ensayo hasta encontrar la fórmula mágica. La única verdad es que siempre hubo diferencias entre titulares y suplentes. Júnior recuperó puntaje.

Y en el Grupo B, todos tienen posibilidades. Está parejo porque América, Cali, Santa Fe y Alianza ganan en sus casas.

Por ahora el único marginado en posibilidades es Cúcuta, el opuesto el Deportes Tolima, que ha tenido regularidad y una maquinaria ofensiva aceitada.

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2019-11-16T21:00:00-05:00

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