
En Bogotá se vive el street, lo gótico, lo popular, lo urbano y se mezcla el folclor con la rudeza. / Cortesía Cámara de Comercio de Bogotá
Foto: Cortesía Cámara de Comercio de Bogotá
En 1895, Tomás Carrasquilla viajó por primera vez a Bogotá desde Medellín. Su literatura, por tanto, no fue ajena a las modas bogotanas del cambio de siglo. Las observó con una mirada aguda, atenta al contraste entre la elegancia urbana y cierta austeridad monótona, marcada por el predominio de los tonos oscuros, la rigidez de las costumbres sociales y la centralidad del traje formal. En uno de sus pasajes, al describir el contenido de un equipaje proveniente de Bogotá, enumera los signos de la elegancia capitalina: sombrero de copa, guantes...
Por William Cruz Bermeo*
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación