
Tipos de cuerpo: manzana, reloj de arena, triángulo, triángulo invertido y rectángulo.
Foto: Eder Rodríguez
Hay una sensación de satisfacción que seguramente usted ha experimentado al ver el vestido perfecto en un maniquí o en la foto impecable de una página de ropa en línea. Es justo lo que soñaba: los detalles precisos, el corte ideal, la silueta que parece hecha a la medida de sus ilusiones. Sin pensarlo demasiado, lo compra.
Pero al tenerlo por fin en sus manos y probárselo, la magia se desvanece. El diseño precioso no luce como lo imaginó ni como se veía en el maniquí. Y no, no es una cuestión de talla. Sea cual sea el número en la etiqueta,...

Por Lucety Carreño Rojas
Comunicadora social de Uninpahu, vinculada a El Espectador desde 2016. Periodista de moda y negocios. Directora de El Hilo, el formato audiovisual de moda de EE.@LucetyClcarreno@elespectador.com
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación