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Su forma de comprar ropa sí importa: cinco decisiones que reducen el impacto ambiental

Se calcula que duplicar la vida útil de la ropa podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 44 %. Le contamos qué puede hacer.

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Redacción Moda
17 de abril de 2026 - 05:38 p. m.
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La moda es una de las industrias más contaminantes del mundo. De acuerdo con la ONU, es la responsable de hasta el 8 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Para fabricar la ropa se utilizan 215 billones de litros anuales, lo que equivale a 86 millones de piscinas olímpicas. Además, se utilizan miles de productos químicos, muchos de ellos nocivos para la salud humana y los ecosistemas.

Aunque las cifras son impactantes, “la ropa se produce y se desecha a un ritmo sin precedentes, impulsado por modelos de negocio que dan prioridad a la rapidez y a lo desechable frente a la sostenibilidad”, comentó la ONU.

Por eso, se calcula que duplicar la vida útil de la ropa podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 44 %.

“El reúso es el camino más corto para encontrar una solución a la moda, como consumidores sí hay mucho que aportar”, dijo Ana Jiménez, country manager de GoTrendier.

Así las cosas, acciones cotidianas pueden generar impactos significativos. La experta propone una serie de recomendaciones prácticas para avanzar hacia un consumo más consciente.

1. Antes de comprar, frene la decisión impulsiva: el mayor impacto ambiental de la moda ocurre antes de que una prenda llegue al clóset. Por eso, la decisión más relevante no es qué comprar, sino si realmente es necesario hacerlo.

¿Qué puede hacer? Evite compras por impulso estableciendo reglas simples: esperar 48 horas antes de decidir, pregúntese cuántas veces la va a usar o si responde a una necesidad real y no a una tendencia pasajera.

2. Cambie la forma en que adquiere ropa: no todas las prendas implican el mismo costo ambiental. Optar por opciones second hand o preloved reduce el impacto, al evitar procesos de producción desde cero.

¿Qué puede hacer? Explore plataformas digitales, intercambios o tiendas vintage donde la ropa ya está en circulación.

3. Mientras la usa, maximice cada prenda: gran parte del problema no es la ropa que existe, sino lo poco que se usa. Aumentar la cantidad de usos por prenda reduce directamente su huella ambiental.

¿Qué puede hacer? Repita outfits sin problema, combine de nuevas formas y adapte prendas a distintos contextos, deje atrás la idea de que la ropa debe verse “nueva” constantemente.

4. Cuide lo que ya tiene: el desgaste prematuro acelera la necesidad de reemplazo. Un buen cuidado puede extender significativamente la vida útil de la ropa.

¿Qué puede hacer? Lave la ropa con menor frecuencia, use ciclos suaves, evite la secadora cuando sea posible. También puede reparar pequeños daños antes de que se vuelvan irreversibles.

5. Haga que la ropa siga en movimiento: el clóset no debería ser un punto final. Cuando una prenda deja de usarse, mantenerla guardada limita su vida útil y su valor.

¿Qué puede hacer? Venda, done o intercambie prendas que ya no usa, eso permite que continúen su ciclo y evita que se conviertan en residuos.

Use lo que ya tiene tantas veces como sea posible, ese es un aporte para reducir las emisiones de carbono y el impacto negativo que tiene la industria de la moda.

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Por Redacción Moda

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