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El empresario italiano Giancarlo Giammetti, histórico socio y compañero de vida de Valentino, fallecido el lunes en Roma a los 93 años, recordó este martes al diseñador como un creador que “enseñó a respetar a la mujer” y a entender la moda como una expresión de belleza sin artificios ni excesos.
Giammetti realizó estas declaraciones a la prensa ante la Fundación Valentino-Giammetti, en el centro de Roma, donde se ultiman los preparativos de la capilla ardiente del modisto, que permanecerá abierta al público los días 21 y 22, antes del funeral previsto en la capital italiana el próximo viernes.
“Enseñó a no ridiculizar nunca a la mujer con vestidos que no le pertenecían o que eran una especie de disfraz”, afirmó Giammetti, quien subrayó que para Valentino la moda debía reconocerse “por lo que aporta a la mujer, no por lo que el diseñador quiere contar”.
El empresario destacó que esta visión estética iba acompañada de una manera de entender la vida alejada del exhibicionismo, al asegurar que Valentino también enseñó “cómo vivir una vida importante en nuestro tiempo sin ser ridícula”, una referencia a su elegancia personal y a su discreción pública.
Giammetti recordó además una de las frases más célebres del creador, grabada en uno de los espejos de la fundación: “I love beauty, it’s not my fault” (“Amo la belleza, no es culpa mía”), una máxima que, dijo, sintetizaba su filosofía creativa y vital, centrada exclusivamente en la búsqueda de la belleza.
Tras conocerse la muerte del diseñador, Giammetti se despidió de él en redes sociales con un escueto mensaje —“Forever” (“Para siempre”)—, reflejo de una relación personal y profesional que se prolongó durante más de seis décadas y que fue clave en la construcción del imperio creativo y cultural de Valentino.
Por su parte, la “Maison Valentino”, el atelier del diseñador, se unió hoy al dolor por la pérdida del creador y se comprometió a seguir cuidando y preservando su “valioso patrimonio creativo, cultural y humano”, según un mensaje difundido hoy.
La vida de Valentino, agrega su taller, “fue un faro en la constante búsqueda de la belleza y, guiados por esta misma belleza, continuaremos honrándolo con el recuerdo más sentido. Gracias, Señor Valentino”.
La capilla ardiente de Valentino se instalará mañana miércoles en la sede de su fundación, el espacio cultural PM23, creado para preservar y difundir su legado artístico, y se espera que reúna a representantes del mundo de la moda, la cultura y las instituciones italianas.
El legado cultural de Valentino, en manos de su histórico socio, Giancarlo Giammeti
La casa de moda Valentino desde 1998 no pertenecía al diseñador italiano, pero su legado cultural, su Fundación, una entidad cultural creada para preservar el legado de belleza y el estilo del ‘último emperador’ de la moda, seguirá en manos del que fue su histórico socio y colaborador durante toda la vida, Giancarlo Giammetti.
La Fundación Valentino-Giammeti, que nace en el edificio ‘atelier’ romano del diseñador, en la céntrica Piazza Mignanellii, junto a la icónica Plaza Spagna, fue fundada por ambos en 2016 para además de ser museo con las prendas más conocidas promover el arte, la moda, la educación y la filantropía mediante exposiciones, eventos y proyectos.
Conocida como PM23, es un nuevo espacio cultural que sirve de centro para iniciativas artísticas y sociales, apoyando también causas benéficas como la salud infantil y la solidaridad. Actualmente se acababa de abrir la muestra ‘Venus’ en la que la artista portuguesa Joana Vasconcelos reinterpretaba con sus obras la inigualable alta costura del maestro italiano.
La casa de moda fundada en la década de 1960 por el propio Valentino Garavani, en 1998, en una operación valorada en 500.000 millones de liras, el diseñador cedió el control del grupo a Hdp, que a su vez vendió Valentino Spa por 240 millones de euros al grupo Marzotto.
Este último vendió su participación mayoritaria al fondo Permira por 5.300 millones de euros en 2007, año en que Valentino anunció su retirada de la dirección creativa. Hoy en día, la casa de moda es propiedad del fondo catarí Mayhoola for Investments, que la adquirió en 2012. Sin embargo, a partir de 2023, el grupo Kering, líder en la industria de los artículos de lujo, adquirió una participación del 30 % por 1.700 millones de euros, convirtiéndose en accionista minoritario y con el compromiso de comprar el 70 % restante.
El patrimonio personal de Valentino Garavani incluye obras de arte y residencias y aunque su valor es difícil de estimar, se estima en aproximadamente 1.500 millones de euros, según los medios italianos.
Incluye, explica la prensa italiana, una espléndida mansión en la Vía Apia de Roma, donde pasó gran parte de su vida. También en la capital, poseía un ático en la Via dei Condotti, a pocos pasos de la histórica sede de su casa de moda.
Para las vacaciones de verano, le encantaba ir de vacaciones a Capri, en Villa La Cercola, donde amarraba su yate de 47 metros, el TM Blue One. También poseía un palacio del siglo XIX en Holland Park, Londres, donde conservaba cinco cuadros de Pablo Picasso; el Château de Wideville en Francia, con un inmenso parque, un ático en Park Avenue, Nueva York, y un chalet de invierno en Gstaad (Suiza).
Su muerte no cambiará la dirección de la casa. El consejero delgado de Valentino, elegido en agosto pasado, es Riccardo Bellini que trabajará junto al director creativo Alessandro Michele, nombrado en marzo de 2024 tras la salida de Pierpaolo Piccioli. Los dos trabajaron juntos anteriormente en Gucci, donde el diseñador se desempeñó como director creativo durante siete años, de 2015 a 2022.
Por ahora, además, la opción de compra que tenía el grupo francés de François-Henri Pinault para adquirir la participación de Mayhoola, inicialmente en 2028, se ha pospuesto a 2029.