Mientras que el Reino Unido ha optado por alojar a cientos de solicitantes de asilo en un barco anclado frente a las costas del sur de Inglaterra para reducir la factura en hoteles, en España el Gobierno plantea ampliar las plazas de acogida de centros gestionados por la administración, lo que implica contar con el apoyo de comunidades y ayuntamientos.