La pujanza de la comunidad dominicana, que en diez años ha crecido un 30 %, se puede medir de muchas maneras: 3.200 policías neoyorquinos son de origen dominicano, así como 249 directores de escuelas públicas, 24 jueces, o seis concejales de la poderosa Alcaldía neoyorquina, todo ello en el sector público.