Gastronomía

Una segunda oportunidad

Desde que Johana Bahamón creó la Fundación Acción Interna, con la que busca mejorar la calidad de vida de la población carcelaria, el chef Charlie Otero le ha prestado sus manos y su talento.

El chef Charlie OteroFoto: David Schwarz.

Para este cartagenero, la cocina es mucho más que comida. Su experiencia le ha demostrado que la gastronomía genera espacios de encuentro y de reconciliación. Por eso acompañó a Johana Bahamón en la creación del Restaurante Interno en su ciudad natal: el primero en el mundo dentro de una cárcel de mujeres. Otero se encargó de capacitar a las reclusas, no solo para que tuvieran las mejores habilidades para atenderlo, sino para que sus enseñanzas les fueran útiles al salir en libertad. Ahora implementa un plan piloto de clases de cocina en El Buen Pastor. @charlieoterochef

Vínculo Interno

Cada jueves, a las 10:00 a.m., Otero llega a la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá, para dictar una clase de dos horas a las reclusas del patio 6 (donde se encuentran las que son madres). Se enfoca en la alimentación en la primera infancia y en la comida colombiana, que es su fuerte. En los primeros meses les ha enseñado a preparar amasijos y dulces. Le dicen ‘profe’, pero él considera que son ellas las que más le han enseñado. En junio del 2020, sus primeras alumnas saldrán certificadas en cocina. La idea es que este proyecto sea replicado en todo el país.

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Más proyectos

Al finalizar octubre, el chef abrirá las puertas de La Cachaca, restaurante de comida típica colombiana, específicamente del altiplano cundiboyacense. Será operado por mujeres de la tercera edad y pospenadas. Un lugar para las segundas oportunidades, la reinserción social y la reconciliación entre la población civil y la que ha cumplido su pena. @lacachacarestaurante

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María Angélica Camacho

Cromos

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