México extradita a EE.UU. a Ever Villafañe

Era concuñado de Diego Montoya, "Don Diego".

México extraditó a Estados Unidos al presunto capo colombiano Ever Villafañe Martínez, considerado el enlace del cartel del Norte del Valle con el cartel mexicano de los hermanos Beltrán Leyva.

La Procuraduría General de la República (PGR) informó el lunes en un comunicado que Villafañe fue extraditado el viernes para enfrentar acusaciones de asociación delictuosa contra la salud y lavado de dinero en la Corte Federal de Florida.

Agregó que el viernes también se entregó a Estados Unidos al mexicano Oscar Alonso Escajeda Candelaria, señalado de haberse disfrazado en 2006 de soldado de México para descargar marihuana en el lado estadounidense de la frontera y que derivó en un incidente entre los gobiernos de ambos países.

Villafañe fue detenido a finales de julio de 2008 en la ciudad de México y entonces la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP) lo identificó como el coordinador de los envíos de droga de Colombia a México para el Cartel de los Beltrán Leyva.

Según la SSP, Villafañe era concuñado de Diego Montoya, “Don Diego” , uno de los principales narcotraficantes colombianos y presunto líder del cartel del Norte del Valle que fue detenido en septiembre en la nación andina.

Las autoridades mexicanas añadieron entonces que Villafañe se había fugado en mayo de 2001 de la prisión de máxima seguridad de Itaguí en el departamento colombiano de Antioquía, luego de conocer que sería extraditado a Estados Unidos, donde es buscado por asociación delictuosa por posesión de cocaína con fines de distribución.

Tras su captura, la policía descubrió que el colombiano se había cortado parcialmente las yemas de sus dedos en un aparente intento por borrar sus huellas dactilares.

Sobre el mexicano Escajeda, alias “La Gata” , la PGR dijo que enfrenta cargos por asociación delictuosa y por importar y poseer marihuana y cocaína en la Corte Federal de Distrito para el Distrito Oeste de Texas.

“La Gata” es considerado parte de un grupo armado que el 23 de enero de 2006, disfrazados como militares mexicanos, descargaron marihuana en la orilla estadounidense del Río Bravo de una camioneta a la que prendieron fuego, luego de una persecución que iniciaron alguaciles del condado de Hudspeth, Texas.

Durante la persecución apareció un vehículo militar de color verde, cuyos ocupantes parecían estar protegiendo a los presuntos narcotraficantes.

En un principio se sugirió que habían sido soldados mexicanos, lo cual fue negado en todo momento por el gobierno nacional.

Mediante una nota diplomática, el 26 de enero de 2006, Estados Unidos solicitó a México una investigación “exhaustiva” sobre el incidente.