Presidente de Globovisión niega que en 2002 hubo golpe de Estado en Venezuela

El terrorismo en los medios es practicado por el propio Estado, dijo.

El presidente del canal de televisión venezolano Globovisión, Guillermo Zuloaga, negó en una entrevista con la revista brasileña Veja que en 2002 haya habido un golpe de Estado en su país y afirmó que solo hubo "un vacío de poder".

Lo sucedido el 11 de abril del 2002, cuando el mandatario venezolano, Hugo Chávez, fue separado del poder durante dos días, fue solo producto "de una indignación popular muy fuerte" por unas leyes "contra la propiedad privada", aseguró Zuloaga.

"Chávez dejó Miraflores (Palacio de Gobierno) y su ministro de Defensa, el general Lucas Rincón, anunció que el presidente había renunciado", por lo que "nadie lo depuso" y "hubo un vacío de poder" , afirmó el titular de la cadena opositora.

Zuloaga, que no puede salir de Venezuela por una orden judicial debido a acusaciones de usura genérica y daños ambientales, reiteró que los medios de comunicación independientes son "perseguidos" en su país, del que sostuvo que está "al borde" de una dictadura.

"Cuando terminen de cerrar todas las formas de acceso libre a la información, habremos entrado en una dictadura" , dijo y agregó que ninguna de las 240 emisoras de radio a las que el Gobierno puede retirar la concesión para operar "es chavista".

También rebatió las permanentes acusaciones de Chávez en relación al "terrorismo mediático" de su canal o de medios que tienen una línea crítica al Gobierno.

"El terrorismo en los medios es practicado por el propio Estado, con programas que constantemente destruyen la reputación de las personas que se oponen al Gobierno" , sostuvo el presidente de Globovisión, canal que Chávez ha amenazado con "cerrar" más de una vez.

Según Zuloaga, el Gobierno no tiene elementos legales para eso y el caso de Globovisión es diferente al de Radio Caracas Televisión (RCTV) , canal al que no le fue renovada la concesión para operar en 2007, cuando vencía.

En el caso de Globovisión, "pesa a favor el hecho de que la concesión acaba en 2015", aunque "el presidente (Chávez) es totalmente imprevisible", apuntó.